Barreras certificadas, una solución que reduce la tasa de mortalidad por accidentes de tránsito en las carreteras del Perú

Cerca de mil personas han perdido la vida por accidentes de tránsito en el Perú en lo que va del año y más de seis mil han resultado heridas, según la División de Protección de Carreteras de la Policía. Una situación que se vive a diario en diversas partes de nuestro país, por lo que es necesario el desarrollo de nuevos sistemas de seguridad vial pasiva como el uso de barreras certificadas, que permiten reducir la cifra de muertes por accidentes, algo a tener en cuenta ahora que se vienen la celebración de Navidad, Año Nuevo y el verano 2020.

La seguridad vial pasiva busca disminuir al mínimo los daños que estos accidentes ocasionan en los vehículos que transitan por las carreteras del país. La implementación de las barreras certificadas se convierte en una gran solución por ser un sistema de contención que canaliza la energía cinética, ya que se deforman y hacen que el vehículo se redireccione a la vía, evitando así la colisión con alguna zona de peligro, por ejemplo, pilares de puentes, postes, abismos y otros vehículos. 

Solo por citar accidentes muy recientes, es lo que sucedió en Arequipa cuando treinta pasajeros se salvaron de caer al abismo porque el vehículo quedó sostenido por la baranda de metal de la carretera Matarani-Arequipa el pasado 28 de noviembre. 

“En el Perú se han venido usando guardavías tradicionales y muros de concreto, pero el Ministerio de Transportes y Comunicaciones ha adaptado ya la norma y estándares de seguridad internacionales a la realidad peruana para que los nuevos proyectos incluyan estos elementos de seguridad, necesarios para la contención de vehículos livianos y muy pesados, como camiones de gran tonelaje”, comenta Omar Castro, product manager de Infraestructura Vial de TUPEMESA.

Si bien la negligencia de algunos conductores al manejar en estado de ebriedad, conducir a gran velocidad o las condiciones climáticas son factores clave que pueden provocar una tragedia, existen elementos de la propia infraestructura que contribuyen a que las carreteras sean más seguras y es algo a lo que cada vez se presta mayor atención. 

Por ejemplo, la Antigua Carretera Panamericana Sur ha sido uno de los proyectos más ambiciosos en Lima en cuanto a renovación para la mejora de la seguridad y el reordenamiento de la circulación vehicular, ciclista y peatonal. 

TUPEMESA ha participado con varios kilómetros de sus barreras certificadas en el proyecto de renovación de esta vía y otros como la Carretera longitudinal de la Sierra, Huacho-Pativilca. “Hemos participado en la carretera interoceánica y la carretera Lima – Canta, autopista del sol, entre otros, a lo largo del país; con distintos modelos de barreras según las necesidades de cada proyecto”, añade el especialista en Infraestructura Vial. 

En el Perú, TUPEMESA es la única empresa nacional autorizada para fabricar este tipo de barreras que son diseñadas por TUBOSIDER – Italia con la que se tiene una relación comercial.  

En vías de prevención

El porcentaje de kilómetros de carretera asegurados con estas barreras en el Perú es muy pequeño, frente a la realidad de países como España e Italia, donde la mayoría de las vías son seguras. El MTC proyectó para este 2019 un incremento del cien por cien en la instalación de estas barreras”, agrega Castro. 

Esto, sin duda, es un acierto y más cuando se analiza el resultado de la investigación conducida por The Michelin Group según la cual, por cada dólar que se invierta en prevención se ahorran quince dólares en el futuro.

Beneficios de las barreras certificadas

  • Cada tipo de barrera (borde lateral, medianera y borde puente) tiene una certificación relacionada a las pruebas realizadas a las mismas, con la que se da fe a sus niveles de contención y anchos de trabajo. Cada una está homologada por el MTC.
  • Las barreras han pasado por pruebas de impacto de acuerdo a los requisitos normativos establecidos por la EN 1317 de la Comunidad Europea.
  • Poseen recubrimiento galvanizado, y por lo tanto no requieren mayor mantenimiento ni sufrirán de oxidación. 
  • La contención está garantizada sin que la barrera sea sobrepasada o traspasada por su alta capacidad de retener los vehículos de manera controlada. 
  • Ante un impacto, los daños a los ocupantes son menores en comparación a los guardavías tradicionales. 
  •  Capacidad de devolver el vehículo después del impacto a una trayectoria lo más paralela posible a la barrera vial, lo que le permite al piloto retomar el control del vehículo con más facilidad.