Conflicto en Siria llega a su fin

Siria-La expectativa cada vez es mayor. Este semestre se firma el acuerdo de paz y, con la aprobación de la Corte Constitucional, la campaña por el plebiscito empieza a tomar protagonismo. Pero más allá de la victoria que conseguiremos en las urnas, es momento de entrar a proyectar lo que viene.

El proceso de negociación del fin de la guerra entre las FARC y el Gobierno Nacional abre, en mi opinión, una ventana de oportunidad de cambio para el país, pero no será suficiente. Construir la paz no es solo hacer reformas de política pública sino reformar completamente la forma de hacer política, reformar los mismos tomadores de decisión política.

Si la construcción de la paz no cuestiona los poderes que han vivido de la guerra (que no es solo los brazos armados de guerrilla y ejército) la paz será manipulada, engañada, manoseada y con ello, la expectativa de los colombianos, de nuevo, decepcionada. A continuación presento el horizonte de la paz, tal como la está concibiendo el gobierno del presidente Santos y la necesidad de profundizarlo con liderazgos de paz ciudadanos que se disputen el poder con los grupos y familias de antaño que proyectan solo una paz tibia, superficial, interesada.

Sabemos que la firma de la paz es la finalización del conflicto con las FARC que conlleva tres fundamentos importantes: 1) procesos de garantías, desarme, desmovilización y reintegración (DDR) para exguerrilleros y redes de apoyo; 2) realidad efectiva de justicia, verdad, reparación y no repetición para víctimas y, sobre todo, 3) la intención de “no reciclaje” de la guerra a partir de propiciar cambios rurales y políticos tanto en las zonas más afectadas por el conflicto, -tal como se tiene lineado en la Reforma Rural Integral y la puesta en marcha de los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET)- como en medidas de impacto nacional como la serie de reformas contempladas en los procesos electorales y de participación política (ver informe de la MOE), entre otras.

Seguro no todo será perfecto y completo, pero en materia de la guerra con el grueso del ejército de las FARC se cumplirá. Tengo fe en ello y por eso digo, sin dudarlo, SÍ a la Paz.