Consejos para estar más saludable y en forma

Debido a la pandemia mundial, muchos de nosotros nos refugiamos en casa y pasamos más tiempo en familia. Muchos subieron de peso y nos alejamos de las metas de salud porque nuestras prioridades cambiaron y fuimos más indulgentes con nosotros mismos en un año tan difícil. La buena salud
es una combinación de salud física y mental, fortalecida en gran medida por la nutrición y la actividad física, el descanso y las relaciones interpersonales.

En 2021, con solo unos ajustes menores al estilo de vida, puedes tener más energía y estar listo para cualquier desafío futuro. Que los alimentos sean el combustible La mayoría de las personas sabe que una alimentación saludable nos ayuda a mantener un peso saludable. Sin embargo, a menudo se subestiman los beneficios adicionales de una dieta bien balanceada.

Una dieta que aporte una buena nutrición significa obtener los nutrientes, las vitaminas y los minerales -además de los macronutrientes- necesarios para permitir el funcionamiento óptimo del cuerpo. Una alimentación saludable ofrece múltiples ventajas, desde mejorar el bienestar emocional y mantener los sistemas del organismo hasta reducir las fuentes de alimentos que aumentan el colesterol malo, fatal para el corazón. Si bien la mayoría
de nosotros establece metas al comienzo del nuevo año, incluyendo comer mejor, con frecuencia nos alejamos de nuestros planes a medida que avanza el año.

Foco en el bienestar general

Si bien una alimentación saludable es indispensable, también es importante tener un estilo de vida equilibrado. Para mantener controlado el estrés, considera todos los aspectos que mejoren tu bienestar. Si tu dieta no es rica en nutrientes, asegúrate de complementarla, y recuerda que la hidratación es un aspecto importante de una alimentación balanceada. El ejercicio físico también mejorará tu estado de salud general y puede ayudarte a mejorar la calidad de tu descanso.

La salud mental también influye en nuestro bienestar, siendo el estrés un factor determinante en los cuadros clínicos, desde la enfermedad cardíaca hasta la obesidad. Según WebMD, 75% – 90% de todas las consultas médicas son por enfermedades y dolencias relacionadas con el estrés, incluyendo dolores de cabeza, alta presión sanguínea, problemas cardíacos, diabetes, enfermedades cutáneas, asma, artritis, depresión y ansiedad. Existen nuevas apps maravillosas, como Headspace y Calm, que pueden ayudarlos a controlar varios escenarios que generan estrés.

Recordar que de experimentar estos u otros cuadros médicos, reducir el estrés sigue siendo importante, pero debes buscar tratamiento médico.
Para el bienestar general, arma una rutina diaria que incluya nutrición, ejercicio físico, descanso y pausas mentales.

Estar conectados

Una de las lecciones que dejó el año 2020 es cuánto anhelamos relacionarnos. El aislamiento redundó en índices más altos de depresión. Múltiples estudios demostraron que las relaciones sociales «pueden reducir la ansiedad y la depresión, ayudarnos a regular nuestras emociones, aumentar la autoestima y empatía y mejorar nuestro sistema inmunológico».

Si bien el comienzo de 2021 traerá sus desafíos en este sentido, intenta hablar por teléfono más seguido, escribir cartas y tarjetas a la vieja usanza y planificar encuentros y vacaciones para más adelante. Hay luz al final del túnel del aislamiento. Dedica tiempo a las actividades que disfrutas o descubre nuevas actividades.

Participar en actividades que disfrutamos estimula nuestro cerebro y aprender algo nuevo tiene un impacto en la salud general de nuestro cerebro. Quizás no sea fácil encontrar tiempo para hacer algo que queremos, pero darle prioridad es muy beneficioso para nosotros. Por eso, hacer jardinería, ser voluntario en una causa noble, tomar una clases de baile o aprender otro idioma para un anhelado viaje en el futuro.