Europa y América Latina y el Caribe refuerzan su cooperación

La complejidad de los distintos desafíos que los países de América Latina y el Caribe enfrentan en su camino al desarrollo requiere de una nueva narrativa de cooperación que considere de manera especial a las llamadas “economías en transición”.

Con este objetivo, los países de la región y los de la Unión Europea han reforzado sus complementariedades y esfuerzos para desarrollar nuevas formas de cooperación e ir más allá de los instrumentos tradicionales, señalaron hoy en la sede de la CEPAL en Santiago, Chile, autoridades y representantes de organismos internacionales reunidos en el diálogo de alto nivel “Desarrollo en transición: los desafíos del desarrollo en un mundo cambiante”.

El evento incluyó conferencias magistrales de Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Neven Mimica, Comisario de Cooperación Internacional y Desarrollo de la Unión Europea (UE), y Roberto Ampuero, Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, y prosiguió con un intercambio entre ministros, viceministros y embajadores(as) de varios países que están participando en la “Semana del desarrollo en transición”, organizada por la CEPAL, la UE, el Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Gobierno de Chile.

En su conferencia inaugural, Alicia Bárcena resaltó la necesidad de explorar un nuevo conjunto de modalidades de cooperación, como la creación de capacidades, el intercambio de conocimientos y la transferencia tecnológica, que permitan detectar y trabajar sobre las principales necesidades concretas de cada país, priorizando los objetivos y necesidades de desarrollo específicas.

“Hoy contamos con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, una agenda civilizatoria y universal adoptada en 2015. Pero el mundo cambió profundamente en estos años y por ello su implementación requiere adoptar nuevos esquemas de cooperación y nuevos instrumentos, en especial para abordar los particulares desafíos que enfrentan los llamados países de renta media, cerrar brechas críticas y movilizar recursos para el desarrollo”, señaló Bárcena.

“De allí la importancia de los esfuerzos realizados por la Unión Europea, el centro de desarrollo de la OCDE y los países de América Latina y el Caribe para repensar el desarrollo y la cooperación e intentar construir un marco conceptual innovador que permita incluir a todos los actores, los menos adelantados, los de ingreso medio y los de mayores ingresos en una narrativa que hemos denominado en principio “desarrollo en transición”, agregó.

La máxima representante del organismo regional de las Naciones Unidas recalcó la necesidad de debatir acerca del proceso de “graduación” que la mayoría de los países de la región han sufrido de acuerdo a su ingreso per cápita, lo que les impide utilizar la tradicional ayuda oficial al desarrollo (AOD), acceder a fondos concesionales y a un tratamiento diferenciado en materia comercial.