Familiares y vecinos, claves contra la violencia en el hogar durante cuarentena

Lima.- A partir de que Perú iniciara las medidas de aislamiento social obligatorio,una de las grandes preocupaciones de las diferentes autoridades ha sido la convivencia familiar que deberán asumir los hogares; entendiendo que existen núcleos con tendencias al maltrato y que el confinamiento podría generar un aumento en la gravedad de los casos de violencia física.

Sobre este asunto, Christian Moreno, Responsable Académico Internacional y Director del Área de Jurídico de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), indicó: “La cuarentena sumada a que las entidades están enfocando sus energías en cuestiones como el abastecimiento de productos básicos, evitar un colapso sanitario y hacer cumplir el mismo confinamiento, entre otras cosas, permiten un escenario propicio para que el hogar donde habita un agresor se convierta en un verdadero infierno, sumando una nueva pandemia: la violencia intrafamiliar en general o contra la mujer en particular. Cabe recordar que, según la Organización Mundial de la Salud, el 30% de las mujeres sufrirá violencia de género en algún momento de su vida, y en este momento -lamentablemente- se hace más propenso para que eso suceda”.

Así mismo, Moreno explicó que es difícil para los gobiernos (en este momento) reaccionar, pero hay que aprovechar las oportunidades y herramientas para combatir la situación, por ejemplo, el alto consumo de información; a través de los medios de comunicación que hoy tienen grandes audiencias, deberían realizarse campañas de publicidad y concientización, para animar a las víctimas a la denuncia, pues en Colombia las cifras oficiales están lejos de clarificar la dimensión de este tipo de problemáticas en las regiones más pequeñas y rurales.

“Cabe resaltar que no es fácil para la víctima (o víctimas) denunciar. Estar conviviendo 24 horas con el agresor hace el contexto más complejo, por eso resulta fundamental instaurar plataformas para utilizar palabras clave, la cual es una medida que va ganando terreno en el mundo. De igual manera, se deben fortalecer los métodos de atención como la línea #Línea100 del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables”, agregó Moreno.

Además, citó buenas prácticas que deberían instaurarse como la del Ministerio de Igualdad Español, que está utilizando un nuevo recurso, las víctimas pueden enviar alertas de emergencia por mensajería instantánea con geolocalización que recibirán las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y, por otro lado, se puso en marcha un sistema de chat-mensajería instantánea de contención y asistencia psicológica.

El responsable académico internacional advirtió que es el momento de aprovechar las redes sociales y la tecnología para instrumentalizar mecanismos que ayuden a luchar contra la violencia intrafamiliar en estos momentos, donde quizá para la víctima es muy complejo realizar una llamada al convivir con el agresor, entonces realizar una conversación donde le van a pedir datos de quién es y dónde se encuentra no es posible.

Enfoque al victimario

Hay algo que aún falta por desarrollar en el mundo y Perú no es la excepción y que, además, es parte de la clave para atender la violencia intrafamiliar, es tratar al agresor a nivel de prevención ¿por qué en estos días no se plantean campañas mediáticas de concientización enfocadas al victimario? Sin duda, es un trabajo poco elaborado y que tampoco se hace a nivel de tratamiento penitenciario, ya que después de cumplir con sentencias el mismo maltratador queda libre, pero más violento.

El trabajo con el agresor debe tener una visión multidisciplinar para una rehabilitación, es un enfoque que debe abordarse como complemento a las denuncias y acciones directas.  Desde la Maestría de Intervención Interdisciplinar en Violencia de Género que imparte la Universidad Internacional de Valencia con su metodología 100% online, se viene abordando esta orientación, para fortalecer los planes de atención integrales en el futuro inmediato, contando con los profesionales ideales y capaces de implementar estos planes de acción.

Máxima alerta

En la coyuntura es vital la concientización social, donde los ciudadanos deberán estar en máxima alerta (vecinos, personal de seguridad privada y familiares) para notar las señales de violencia para hacer denuncias inmediatas, deben buscar la manera hacer sentir que las víctimas no están solas, acá es muy importante garantizar ayudas para alcanzar la independencia económica de las víctimas, porque en muchos casos la víctima depende económicamente del agresor o sufre de chantajes con el sustento económico, lo que evita que se instauren denuncias.

En definitiva, el gobierno debe garantizar que los servicios contra la violencia intrafamiliar y de género estén al 100% de su funcionamiento, a pesar de las medidas de cuarentena, pues seguramente habrá aumento en el promedio de casos por atender.

“Cualquier persona en cuarentena sabe que hay momentos de agobio, crece la irritabilidad y la tensión. La convivencia es dura en general, para el maltratador es un caldo de cultivo perfecto para ejercer su control y, durante este tiempo, se siente con ese control sobre sus víctimas, el sometimiento se va incrementado. Por su parte las víctimas, pasarán el día intentando no ofender al agresor, todo lo harán pensando en no hacer nada que le pueda molestar para no generar violencia y, si bien es cierto que sin cuarentena también es así, en estos momentos la víctima no goza de ‘momentos de paz y tranquilidad’, como cuando va a trabajar, es una tensión que dura las 24 horas, día tras día, donde la violencia se prolonga en todo momento”, expresó Christian Moreno, Responsable Académico Internacional y Director del Área de Jurídico de la Universidad Internacional de Valencia (VIU).

Para concluir, el experto citó al doctor Miguel Lorente, quien afirma que cuando se está acabando la cuarentena es muy probable que aumenten los casos más graves de violencia contra la mujer y a la vez la violencia contra los demás miembros de la familia, pues la sensación de total control del agresor tenderá a verse menguada cuando tengan la posibilidad de salir de casa y se verá ‘obligado’ a ser contundente para mantenerla, incluso llegando al homicidio.