La banca española supera los test de estrés

La Autoridad Bancaria Europea (EBA, en sus siglas en inglés) ha publicado este viernes el resultado de sus test de estrés, realizados cada dos años. Los bancos españoles han superado con amplitud las exigencias de ratios de capital en el caso de los escenarios económicos más complicados. La peor nota entre los españoles, eso sí, la cosecha la entidad catalana Banco Sabadell.

Los test de estrés son un examen al que se somete la gran banca europea por parte de la EBA, el supervisor del sector a nivel comunitario. El estudio debe dar idea de la capacidad que tienen estas entidades para afrontar, con su capital propio, las diferentes situaciones que se pueda encontrar. En concreto, se plantean dos escenarios, uno base en el que la economía vaya según lo previsto, y uno adverso. Este contexto negativo consiste en una hipótesis en la que el crecimiento se desviara un 8,3% respeto a las previsiones del BCE, el desempleo creciera un 3,3% y el IPC cayera un 1,9%.

Se trata de un examen que realiza la EBA cada dos años. En la anterior ocasión, en 2016, ya decidió que no calificaría de «aprobado» o «suspenso» a las entidades, sino que expondría las ratios. En concreto, lo que se examina es una ratio conocida como CET-1, que en resumidas cuentas, pone en relación el capital que tienen las entidades con sus activos ponderados por riesgo. En el mercado se considera que una situación estaría en problemas si en el escenario estresado no supera el 5,5% de dicha ratio. En este caso se recomendaría la recapitalización del banco en cuestión o la desinversión de activos tóxicos.

El amplio documento presentado este viernes por la EBA muestra buenas noticias para la banca española, puesto que las cuatro que estaban afectadas por estos exámenes han superado con holgura ese baremo del 5,5%. En lo que se refiere al escenario más estresado, la mejor parada saldría Banco Santander, con un ratio CET-1 de 9,2% para el año 2020. Le sigue CaixaBank, con el 9,11%, seguido por BBVA, con el 8,8%, y cierra la lista Sabadell, con el 7,58%.

El Banco de España ha emitido un comunicado en el que asegura que los resultados para la banca española muestran una «resistencia considerable» para el caso de la situación más adversa en la economía. El organismo supervisor español ha achacado estos resultados a la mejor situación de partida de las entidades, «que han avanzado en el saneamiento de sus balances y han incrementado sus niveles CET 1 en relación con ejercicios anteriores». Remarca por último que la caída media de capital en el peor escenario «es menor a la observada en el conjunto de la muestra europea».

Las cuatro entidades españolas afectadas han mostrado su «satisfacción» por los resultados obtenidos, según recoge la agencia Europa Press. También Banco Sabadell, la peor parada del cuarteto. El banco catalán ha asegurado que » subrayan su sólido modelo de negocio y su capacidad de recuperación bajo el escenario más estresado» En el caso concreto de España los cuatro grandes bancos españoles han tenido que hacer frente a un hipotético escenario en el que el PIB español caería el 0,3 % en 2018, ahondaría en la recesión en 2019 con un retroceso del 1,5 %, para crecer un 1,1 % en 2020; tres ejercicios en los que el paro sería superior al 15 %.

La EBA estudiaba la situación de 48 bancos europeos que superaban los 30.000 millones de euros en activos y que aglutinan en torno al 70% de los activos de la banca europea. Todas estas entidades han superado ese 5,5% que marca una situación problemática de capitalización de los bancos. Si bien, destaca en el plano negativo el banco británico Barclays, que obtendría un 6,37%, siendo el peor parado. En niveles similares se encuentra el también inglés Lloyd’s, con el 6,8%, y el italiano BPM, con el 6,67%.

Entre el resto de grandes bancos europeos, las vistas estaban puestas también en la nota que pudiera obtener el Deutsche Bank, la mayor entidad alemana que viene de obtener pérdidas en los últimos tres años. Finalmente, su ratio trazado por la EBA para el 2020 en la peor de las hipótesis se situaría en 8,14%. También en Alemania, otro de los grandes grupos, Commerzbank obtiene un 9,93%.

Otros bancos destacados en Europa también obtienen aprobados holgados con las necesidades de capital. El francés BNP Paribas obtiene un 8,64%, mejor que el 7,61% de Société Générale, pero por detrás del 10,21% de Credit Agricole. Los analistas también estaban atentos a la evolución de los bancos italianos, los peor parados en el ejercicio de 2016. Exceptuando a BPM, UniCredit obtiene un 9,34% e Intesa sanpaolo un 9,66%. En Holanda, Rabobank e ING se quedan en el entorno del 11%. El informe de este año dejaba fuera a la banca portuguesa y griega.
Mejores resultados que en 2016

La EBA asegura en su comunicado que la media de los ratios de los 48 bancos estudiados para el escenario adverso de aquí a 2020 se sitúa en el 10,1%. El supervisor destaca que los esfuerzos por recapitalizar los bancos durante los últimos años se han traducido en una «mejora de la fortaleza» de las entidades europeas ante un empeoramiento de la economía.

Por su lado, el BCE, bajo cuyo paraguas se encuentran 33 de esas 48 entidades, ha destacado que la media de ratio de capital al final del periodo en el peor de los casos es del 9,9%, frente al 8,8% que se alcanzó en los exámenes de 2016. » Los resultados confirman que los bancos participantes son mucho más resistentes a las perturbaciones macroeconómicas que hace dos años», ha remarcado Daniele Nouy, presidenta del consejo de supervisión del BCE.
Pese a ello, el organismo supervisor de la zona euro remarca en un comunicado que estos resultados no deben dejar de lado los retos que afronta el sector financiero durante los próximos años. En este sentido, remarca la necesidad de adaptarse a los modelos de negocio actuales y convivir con los problemas heredados del pasado.

Una de las noticias positivas para Banco Santander, pese a encontrarse por debajo de la media del BCE y de la EBA, es que sería una de las entidades europeas que tendría un menor deterioro, respecto a su posición inicial, en el caso de las peores situaciones económicas. Solo le supera una entidad holandesa y otra polaca. A nivel nacional, España es el tercer país que menos deterioro sufriría, de media, solo superado por Noruega y Polonia.

La EBA ha aumentado las exigencias para este año y ha reducido el número de entidades que se deben examinar. En España se ha estudiado únicamente a Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell. Bankia, que participó en 2016, la última vez que se publicó, ha quedado eximida de examen por encontrarse inmersa en la fusión con BMN. En la anterior ocasión sí participó Banco Popular que, aunque aprobó, se confirmó que estaba en una situación más débil que el resto de sus rivales españoles.
Por debajo de la media

Tanto la EBA como el BCE han presentado valores medios del ratio en el peor de los escenarios que quedarían por encima de España. En concreto, el conjunto de los cuatro bancos españoles estudiados se situarían en el 8,96%, frente al 10,1% del conjunto de los 48 bancos estudiados, y el 9,9% presentado por el BCE.
El informe de la EBA también muestra cuál será la situación de los bancos en el caso de que la economía siguiese con las previsiones marcadas por el BCE. En este caso, los bancos españoles superarían su situación actual. Si bien, el conjunto de las cuatro entidades se situaría por debajo de la media europea, como en el escenario adverso. Obtendría un 13,42% más, frente al 15,26% de la media comunitaria.

El mejor parado, de nuevo, sería Banco Santander, como la entidad española más solvente con un ratio del 13,87%, frente al 10,8% del cierre de 2017. CaixaBank obtendría un 13,60%, frente al 11,65% y BBVA pasaría del 11,04% hasta el 12,72%. Sabadell, que en 2017 tenía la mejor nota con el 12,79%, se quedaría como el peor parado con el 12,89%.

El estudio realizado por la EBA también concluye cuál sería el resultado, si beneficio o pérdida, de las entidades en el caso de que se cumplieran los peores augurios sobre la economía. Así, únicamente Banco Sabadell se vería en 2020 con pérdidas. En concreto, se dejaría 210 millones de euros, frente al beneficio de 805 millones de euros del pasado ejercicio. Incluso en el escenario base, en el que la economía cumpliera con las expectativas, recortaría a la mitad el resultado. Los demás tendrían un resultado positivo en el pero de los casos, aunque notablemente inferior al actual.