La mayor planta de tratamiento de aguas residuales del mundo cumple un año desde su puesta en marcha

Una de las obras de ingeniería sanitaria más sostenibles de estos tiempos, la planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR) de Atotonilco, ubicada en el estado de Hidalgo (México) y considerada también la más grande de América Latina, ha cumplido un año desde su puesta en marcha.

Considerada la mayor depuradora de aguas residuales del mundo, la PTAR de Atotonilco —diseñada, construida y operada por el Consorcio Aguas Tratadas del Valle de México (ATVM), del que forma parte la compañía ACCIONA Agua, con presencia en el Perú— se ha distinguido por ser capaz de generar más del 60 por ciento de su energía eléctrica a base de los propios residuos sólidos que depura, convirtiéndose en una de las primeras infraestructuras de saneamiento de su tipo a nivel mundial.

Durante este período, la emblemática obra ha tratado un caudal medio de 31,5 m3/s, cumpliendo con todos los estándares de calidad exigidos del efluente en el 100 % de las muestras, lo que ha supuesto enormes ventajas en términos de seguridad y salud para las comunidades que utilizan esta agua para la agricultura, mejorando las condiciones sanitarias, epidemiológicas y de salud de los usuarios finales.

La EDAR de Atotonilco permite depurar las aguas residuales de 12,6 millones de habitantes equivalentes de la Ciudad de México, reutilizándose esta para usos agrícolas o riegos tecnificados, además de posibilitar el cambio de cultivos restringidos a no restringidos, entre otras ventajas.

Asimismo, esta infraestructura ha reportado importantes beneficios medioambientales para la región como el saneamiento de los cauces del río Tula y la restauración ecológica de la prensa Endhó. El tratamiento del agua ha mejorado también la salud de las familias que trabajan en los campos aledaños, además de prevenir la formación de bancos de materiales sépticos en los canales de riego.

La mayor PTAR del mundo
El proyecto, ubicado en el Municipio de Atotonilco de Tula, en el estado de Hidalgo, al noreste de la ciudad de México, cuenta con una inversión de aproximadamente 560 millones de euros y permitirá sanear cerca del 60 por ciento de las aguas residuales que se genera en el valle de México.

La EDAR de Atotonilco es la mayor planta de tratamiento de aguas residuales del mundo con una capacidad nominal de tratamiento medio de 35m3/s y un máximo de 50m3/s, incluida la evacuación final de los residuos sólidos y lodos que se generen. Además, la planta está dotada de un sistema de cogeneración para aprovechar el biogás producido en la digestión, permitiendo el máximo ahorro energético.

Proyectos de gran envergadura en Perú
ACCIONA Agua construyó la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) La Escalerilla de Arequipa, considerada una de las más innovadoras en Sudamérica, debido a su tratamiento biológico y terciario, capaz de reducir hasta en un 99% la carga contaminante y a su sistema de reconversión de desechos sólidos en abono agrícola.

La empresa, parte del grupo español ACCIONA, construyó la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) La Chira, en consorcio con Graña y Montero, que sirve a 18 distritos de la capital. Con esta instalación, que empezó a funcionar en junio del 2016, se alcanzó el tratamiento del 99.5% de las aguas negras de Lima.

Finalmente, ACCIONA Agua opera la primera planta de desalación por osmosis inversa de carácter industrial en el Perú: la desaladora de Talara. La planta, cuya capacidad es de 2.200 m3/día, fue edificada por la compañía para la refinería Petroperú (en la misma ciudad) a fines del 2002. Asimismo, la compañía se adjudicó seis contratos para la gestión del servicio de agua y saneamiento en la ciudad de Lima, encargándose del mantenimiento correctivo de los sistemas de agua potable y alcantarillado, lo que la convierte en la principal compañía del rubro de la gestión del ciclo integral del agua en la capital.