“Los hambrientos” película de zombies se estrenará el 22 de noviembre

Llega una nueva película distópica pero bastante interesante, de la mano del director canadiense Robin Aubert. Hermosa fotografía, tensión y excelente banda de sonido.

Observar a un ser humano agresivo que corre hacia alguien para morderlo, o alguien que sufra dicha mordida, o que borbotee sangre por todos lados y haya gritos de desesperación, ya lo hemos visto. Muchos lo llamarían zombies, infectados o “walkers”.

En esta película nadie dice la palabra con Z ni ninguna denominación. Además de tener peculiaridades que la acercan a ese tipo de películas, Los Hambrientos posee cierta originalidad que se aleja de lo visto habitualmente.

La historia transcurre en un pequeño y remoto pueblo en el norte de Quebec. Allí algunas cosas han cambiado. Los lugareños ya no son los mismos y todos parecen enloquecidos siendo una mezcla de los rápidos infectados que hemos visto en películas como World War Z y 28 Days Later. Entonces un grupo de supervivientes se esconde en el bosque en busca de otros como ellos para subsistir como se pueda.

La película comienza con escenas interesantes y determinantes pero sin mucha información que recuerda a los buenos capítulos de The Walking Dead. Primero un ataque de una joven que parece hambrienta. Un niño con una escopeta que se aleja de tumbas. Un hombre corriendo. Dos hombres contándose chistes mientras queman cuerpos y una señora que deliberadamente con mucho ensañamiento mata a un hombre “infectado”.

Una de las cosas en las que se destaca del film es la distinción de estos personajes, separados a lo largo de la película, luego se irán reuniendo en el transcurso de la trama. Todos están bien interpretados por actores y actrices canadienses como Marc-André Grondin, Monia Chokri y Micheline Lanctôt, entre otros.

Siempre está la diferencia entre las películas distópicas en donde existen más vínculos entre los personajes, manifestándose más el drama como sucedió con Train To Busan.

De las otras más enfocadas en los infectados en sí, que aterran a los protagonistas. En este caso hay un balance entre esos planteamientos presentando escenas con gran tensión y momentos sangrientos, como también diálogos naturales y circunstancias dolorosas para los personajes.