Los islamistas paquistaníes paran la protesta tras llegar a un acuerdo con el Gobierno

Pakistán.- Los islamistas anunciaron hoy el fin de las protestas con las que casi han paralizado Pakistán por la absolución de la cristiana Asia Bibi después de llegar a un acuerdo con el Gobierno, al tiempo que amenazaron con “una guerra” si se le permitía a la mujer salir del país.

“Ponemos fin a la protesta a lo largo de Pakistán”, afirmó el líder del partido radical Tehreek-e-Labbaik Pakistán (TLP), Khadim Hussain Rizvi, en un discurso televisado poco después de la medianoche local.

El islamista, líder de la principal formación promotora de las protestas, confirmó su consenso en el acuerdo con el Gobierno, al tiempo que advirtió que si no lo cumplen volverán a las calles.

“Habrá una guerra si sacan a Asia Bibi del país”, remarcó Rizvi.

El anuncio se produce poco después de que el Gobierno se comprometiese a dejar el paso libre para que los islamistas soliciten ante la Justicia la prohibición de salida del país de Asia mientras el Supremo estudia un recurso contra su absolución.

Fayaz ul Hasan Chohan, ministro de Información de la provincia del Punjab, donde se produjo el acuerdo, explicó a Efe que será el Tribunal Supremo el que decidirá si incluye el nombre de Asia en la Lista de Control de Salidas, tal y como solicitaron ayer ante el Supremo.

En el acuerdo, que se desglosa en cinco puntos, consensuados por el líderes del TLP y el Gobierno, las autoridades se comprometen además a la liberación de todos los arrestados en las protestas que en los tres últimos días han casi paralizado el país, con muchas carreteras cortadas y colegios cerrados.

El Supremo absolvió el miércoles a Asia y anuló una condena de muerte por blasfemia con el argumento de que observaron “graves contradicciones” y constataron “mentiras” en el testimonio de las dos mujeres que la denunciaron.

Casi inmediatamente después de la decisión judicial, los islamistas se echaron a las calles de todo el país, provocando la casi paralización del mismo durante tres días, con muchas carreteras cortadas y colegios cerrados.

Ante la situación, el Gobierno del primer ministro Imran Khan decidió el jueves entablar negociaciones con el TLP, un día después de advertir a los islamistas de que no se enfrentaran al Estado.

Asia Bibi, madre de cinco hijos, fue denunciada en 2009 por dos mujeres por supuestamente insultar al profeta Mahoma, un tribunal la condenó a muerte en 2010 y cuatro años después perdió una apelación en el Tribunal Superior de Lahore.

La dura ley antiblasfemia paquistaní fue establecida en la época colonial británica para evitar choques religiosos, pero en la década de 1980 varias reformas auspiciadas por el entonces dictador, Mohamed Zia-ul-Haq, favorecieron el abuso de esta norma.

Desde entonces, se han producido un millar de acusaciones por blasfemia, que en Pakistán puede llevar aparejada la pena capital, si bien nunca se ha ejecutado a nadie por tal delito.