Obra teatral ‘Encerrados’ se estrena el 2 de octubre

Día tras día, dentro de cuatro paredes, seis personas descubren que el encierro físico no se compara con los hasta entonces ignorados encierros que existen dentro de sí mismos, de los demás, de su realidad… ¿Será que en verdad siempre estamos encerrados?  

ENCERRADOS es una obra de teatro cinematográfico con un proceso muy particular: Al convocarse a los actores, se les planteó un proceso creativo que partiera de sus propias percepciones y sensaciones frente al contexto actual, asesorándolos en su transformación a monólogos, los cuales al entrelazarse dieron lugar al guión de este producto audiovisual próximo a estrenarse.

El elenco lo conforman:

Christian Suito, actor formado por Bruno Odar, actualmente en la Escuela Superior de Arte Dramático (ENSAD), con participación en obras teatrales y en la telenovela ‘Los Vilchez’. Suito tuvo desde el inicio la premisa de generar un contraste entre el agotamiento mental consecuente al contexto y los amenos recursos que las redes ofrecen. Premisa que el director supo guiar y pulir hasta llegar a una primera escena contundente, generando el despegue preciso para este viaje.  

David Serván, docente teatral formado en la ENSAD y además actor, con participación destacada en la telenovela ‘Ojitos Hechiceros’, como Justin. Serván mantuvo la mente fija en dar voz a quienes ya no están y quienes siguen sufriendo ante las diferentes formas de discriminación; se nutrió mucho intelectualmente y luego de probar diferentes enfoques de abordaje, junto a la dirección encontró el medio más coherente con la situación actual para manifestar este discurso.

Luis Alzamora, actor formado por David Carrillo, con participación en las obras teatrales ‘Pinocho Vagabundo’ y ‘De pie por la ceremonia’. La suya es la única escena cuyo texto fue creado por el director, pero al igual que sus compañeros, Alzamora brindó las ideas que dominan esta historia. Nos habla desde la empatía, teniendo como aliados a elementos sutilmente presentes de la filosofía occidental y de la familiar y cotidiana rutina. Así, nos brinda la gran bocanada de aire de esta travesía.    

Ivana Pedreschi, actriz formada en teatro musical, con participación protagónica en la obra teatral ‘La Tercera Palabra’ y en obras musicales. Su escena marca la transición de este viaje, dirigiéndonos al mundo interno del ser humano. A través de imágenes extravagantes, Pedreschi nos conduce por la triste monotonía inherente a la búsqueda de la excelencia, en la que el contexto hace dolorosamente más evidente que todos los caminos la llevan a encontrarse consigo misma, sola.  

Ana Claudia Pérez, actriz formada en la ENSAD, con participación en las telenovelas ‘Ojitos hechiceros’ y ‘De vuelta al barrio’ y en las películas ‘Utopía’ y ‘Asu mare 3’. Pérez nos da la mano, invitándonos a aventurarnos a través de la vida del personaje para descubrir en qué momento se corrompe la esencia pura con la que nacemos. Interrogante que termina siendo superada por el porqué cuesta tanto aceptar y abrazar la innata dualidad impregnada en nuestra condición humana.  

Kali Granados, actriz formada en el Centro de Formación Teatral Aranwa, con participación en las obras ‘Griegas’, ‘Asamblea de Mujeres’ y ‘Amistades Peligrosas’. Desde el día creativo uno, Granados concibió un texto y simbolismos sublimes, llevados al máximo por el equipo creativo. La actriz genera una casi imperceptible ironía a la carga metafórica que ella misma otorgó a su texto, pues nos lleva por un proceso en que la decisión de cambiar no forma parte de ninguna fórmula mágica. Paradójicamente, todas las premisas confluyen en este tramo final.

El equipo creativo está conformado por: Josema Ruiz Vía, ideador y director general de este proyecto. Marilyn Molina Híjar, asistenta creativa. Nathaly Barrazueta, a cargo de la dirección y edición de vídeo. Sergio Cavero, compositor musical. Y Muriel García, coreógrafa.  

Sabemos que en realidad la mencionada travesía no concluye porque es la vida misma y, dependiendo del espectador, estaremos adoptando ante lo que quede por vivir una postura de esperanza o resignación o tragedia, entre otras posibilidades. Lo primordial es la universalidad de estas historias y lo que le generen al público. No tenemos respuestas, solo preguntas.