Tres historias de éxito de madres emprendedoras que rompieron barreras con ETNA

Lima.- Cuando se habla de emprendimiento en el sector automotriz, la mayoría de personas se imaginan a un mecánico, un electricista, un llantero u otras profesiones, sin embargo, nunca se visualiza una mujer que es madre y baterillera a la vez.

Y es que en la actualidad el baterillero peruano, es un empresario, motor de la economía, propulsor de la energía en el parque automotor. Un profesional que se ha dedicado a sacar su negocio adelante a punta de esfuerzo y fiel a su emprendimiento. Pese a que es un rubro ampliamente dominado por hombres, hay mujeres que son madres, las cuales desatacan y se han convertido en verdaderos ejemplos.

“Gracias a la estrecha relación que mantenemos con todos nuestros distribuidores a nivel nacional, hemos sido testigos del surgimiento y crecimiento de madres emprendedoras con las cuales venimos trabajando e impulsando para que se conviertan en los casos de éxito que son ahora”, señaló Nérida Triveño, Gerente de Marketing y Experiencia al Cliente de ETNA, empresa peruana de soluciones de energía, que ha ayudado a miles de mujeres a potenciar sus ganancias permitiéndoles a la vez cumplir su rol de mamá. Estos son los testimonios de algunas de ellas:

“Luego del fallecimiento de mi suegro, mi esposo heredó el negocio automotriz de venta de baterías que su padre administraba, sin embargo, este se encontraba en una situación muy compleja, teníamos muchas deudas y prácticamente había que empezar desde cero. Así que decidí renunciar a mi empleo de ese entonces y ayudar a mi esposo a sacar adelante el negocio familiar”. Comenta Diana Abanto (30 años), quien se encarga de la administración de Baterías Castillo en Trujillo, madre de una niña y actualmente embarazada de 7 meses.

Entre otros casos de éxito tenemos el de Mirtha Elías quien tuvo que dejar a su hija para ir en busca de un futuro mejor: “Todo lo hice por mi hija, debía de dejar mi Ica natal para ir a la Capital a buscar nuevas oportunidades de crecimiento, entonces mi hermano me consiguió un puesto como secretaria en su negocio de ventas de baterías y radiadores en Lima. No soportaba estar lejos de mi niña, así que ahorré lo más que pude y regresé a mi tierra convencida de emprender”, detalló la dueña de San Elías Batericentro, quien hoy es la reina de las baterías en todo Ica.

Diana Ramos de 36 años, madre soltera de dos niños de las edades de 10 y 12 años de edad, nunca imaginó que el gusto que sentía de pequeña por el negocio de las baterías fuera más que su labor como auxiliar en un colegio privado. “Empecé con mi padre hace 20 años, iniciamos vendiendo solo algunas baterías y hoy Baterías Ramos de Trujillo es ya un negocio familiar. Aparte de la venta de baterías también alquilamos y realizamos carga de acumuladores, nuestro diferencial es que atendemos las 24 horas. Nuestro sueño es abrir dos sucursales más: una en Trujillo y la segunda en una ciudad distinta y estoy convencida que lo vamos a lograr” manifestó.