Villén reconoce que usó la tarjeta Faffe en prostíbulos dentro de su actividad comercial

CÓRDOVA.- Fernando Villén asegura que devolvía el dinero sistemáticamente pero se niega a revelar quiénes le acompañaron en las fiestas.

“Estoy arrepentido”, ha dicho este jueves a la juez el ex director de la Faffe, Fernando Villén, cuando le han preguntado por las juergas que se corrió en cinco prostíbulos con cargo a los fondos públicos que gestionaba. Es “indecoroso, inmoral e impresentable”, ha añadido el ex responsable de la Fundación Fondo Andaluz de Formación y Empleo, que ha admitido que usó las tarjetas de las que disponía para gastos de representación en fiestas en burdeles. Más de 32.000 euros, según los indicios que ha recabado la Guardia Civil.

Villén ha contado durante más de una hora cómo usaba las tarjetas black de la Faffe para fiestas en clubes de alterne, aunque ha hecho hincapié en que siempre devolvía el dinero cargado con efectivo de su bolsillo, con dinero que salía, ha señalado, de sus ahorros familiares.

A lo que se ha negado es a revelar quiénes eran sus compañeros de juerga. Y eso a pesar de que el fiscal le ha preguntado reiteradamente por las personas que acudieron junto a él, y a las que invitó, a los prostíbulos.

Eran “amigos y conocidos”, es todo lo que ha respondido ante uno de los principales interrogantes. En especial en torno a la juerga del 22 de marzo de 2010, el día en el que el ex presidente José Antonio Griñán cambió su gobierno y destituyó al entonces consejero de Empleo, Antonio Fernández.

El ex director de la Faffe también ha relatado que él llevaba a cabo una importante actividad comercial de captación de fondos para la entidad por mandato del patronato de la misma. En este sentido, ha destacado que la Faffe logró 40 millones de euros en fondos no públicos en los años en los que estuvo al mando.

En ese contexto, ha venido a decir en su declaración, se enmarcaban las juergas en los clubes de alterne.

El escándalo de las tarjetas black parece haber menguado a su principal protagonista. Fernando Villén ha llegado este jueves a los juzgados de Sevilla visiblemente desmejorado. Más delgado y con el rostro más envejecido, Villén ha acudido a su cita con la magistrada María Núñez Bolaños para responder a las preguntas sobre el dinero público con el supuestamente pagó trece juergas en cinco prostíbulos de Sevilla. Córdoba y Cádiz, además de otras irregularidades en su gestión que van desde los enchufes de militantes y familiares de su partido, el PSOE, a contratos adjudicados de forma ilegal.

El ex director de la Faffe ha sido el tercero en comparecer ante la titular del Juzgado de Instrucción de Sevilla, que también había llamado esta mañana a otros ex cargos y empleados de la entidad, entre ellos el gerente en Sevilla o el ex alcalde de Lebrija, el socialista Antonio Torres, que cobró durante años sin acudir a su puesto de trabajo.

Con todo, el protagonismo ha recaído casi por completo en Fernando Villén, al que la Guardia Civil acusa en su último atestado de haber dilapidado 32.000 euros en fondos públicos en clubes de alterne, además de otros 40.000 euros en gastos de representación cuanto menos dudosos, incluida la factura de un taller mecánico, comidas en restaurantes, hoteles…

En este último informe, que fue desvelado por el PP el lunes, los investigadores de la Unidad Central Operativa (UCO) ponen de manifiesto cómo Villén usó en 46 ocasiones en trece días diferentes entre 2004 y 2010 en prostíbulos como el Don Angelo, La Casita y Top Show, en Sevilla; la sala Delux en Córdoba y el club Bahía en Chiclana de la Frontera (Cádiz).