Lima.- Con la reciente publicación de la Ley N.º 32413, el Perú ha dado un paso hacia la modernización de los medios de pago en el ámbito laboral, al permitir que los trabajadores puedan recibir sus remuneraciones y otros beneficios a través de billeteras digitales. Esta medida tiene un importante potencial de acelerar la inclusión financiera, especialmente entre los trabajadores no bancarizados o en zonas rurales con acceso limitado a servicios financieros tradicionales.
De acuerdo a Carlos Cadillo, socio de Miranda & Amado Abogados, esta nueva alternativa no reemplaza a las cuentas bancarias tradicionales, pero sí amplía las opciones disponibles, facilitando pagos más rápidos y directos a través de dispositivos móviles. Además, podría abrir la puerta a que más personas accedan a productos financieros como seguros y créditos adaptados a sus necesidades.
¿Qué deben tener en cuenta las empresas?
Uno de los principales retos que plantea esta medida es de carácter operativo y legal. El uso de billeteras digitales no puede ser impuesto unilateralmente, ya que requiere de un acuerdo voluntario entre empleador y trabajador, ya sea al inicio del vínculo laboral o en una etapa posterior. Por ello, las empresas deberán revisar o actualizar sus procesos de gestión de recursos humanos, contratación y pagos, además de capacitar al personal encargado de estas tareas.
Asimismo “se recomienda esperar la publicación del reglamento, que deberá emitir el Ejecutivo en un plazo máximo de 90 días, antes de formalizar estos acuerdos. Esto permitirá que las condiciones estén alineadas con los aspectos técnicos y de seguridad que establecerá la regulación complementaria” explicó, Cadillo.
¿Hay riesgos para los trabajadores?
El especialista de Miranda & Amado, menciona que desde el punto de vista laboral, no se identifican riesgos en el uso de billeteras digitales como forma de pago, siempre que exista consentimiento informado. No obstante, la desinformación sí podría representar un problema, especialmente si los trabajadores aceptan esta modalidad sin comprender plenamente sus implicancias, desde la seguridad de sus fondos hasta eventuales comisiones o limitaciones de uso.
En ese sentido, la ley exige que la aceptación sea libre y con pleno conocimiento, y establece que estas billeteras deben estar respaldadas por entidades financieras reguladas, lo cual otorga un marco de confianza para los usuarios.
Herramienta para la inclusión financiera
El impacto potencial de esta norma podría ser significativo en zonas rurales, donde muchas veces no hay presencia de entidades bancarias. Al operar con solo un celular y conexión básica, las billeteras digitales se perfilan como una herramienta viable para cerrar brechas en el acceso al sistema financiero formal.
“Para que esto se concrete, será clave la acción coordinada del Ministerio de Trabajo, la Sunafil y la SBS, mediante campañas de información, modelos de acuerdo y guías prácticas que promuevan su uso voluntario y consciente”, agregó Cadillo.
La billetera digital no solo es una opción moderna y eficiente para el pago de sueldos, sino también una palanca para la formalización e inclusión financiera. Pero su éxito dependerá, en buena medida, de la claridad de las reglas y del conocimiento que tengan los empleadores y trabajadores sobre sus beneficios y condiciones.
