Comercio ilegal de medicamentos mueve más de 200 millones de dólares

Cada año la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (DIGEMID) realiza pesquisas de medicinas adulteradas en diferentes galerías comerciales en la capital del país1, situación alarmante que representa un peligro económico y sanitario para la población y pone en riesgo la salud de miles de peruanos.

El empleo de estas sustancias provoca efectos adversos y variaciones patológicas que puede ir desde fallo terapéutico hasta contaminación tóxica. Además, contribuyen a la resistencia antimicrobiana y a la inefectividad de estrategias terapéuticas. Actualmente la falsificación se ha extendido también a los medicamentos usados para enfermedades de alta complejidad como el cáncer, por lo que la gravedad de estas acciones ha aumentado exponencialmente.

Ante este panorama, Rosa Aquije, presidenta ejecutiva de la Asociación Nacional de Laboratorios Farmacéuticos en el marco del foro Comercio Ilegal de medicamentos: Amenaza y Desafío a la salud pública, resaltó que “el combate a la falsificación debe ser un compromiso de toda la sociedad, así como una política pública que permita mayores acciones de control y un marco legal que sancione de forma efectiva estos delitos contra la salud”.

Por ello, cabe resaltar que para lograr el objetivo de disminuir la falsificación y el contrabando de medicamentos se debe plantear una estrategia articulada, en la que participen todos los actores involucrados, entre los que debe estar el Ministerio de Salud, la Policía, el Poder Judicial, el Ministerio Público, el sector privado y la comunidad.

“Desde ALAFARPE estamos contribuyendo con estrategias para la reducción de oferta y demanda de medicamentos falsificados o adulterados. Además de aportar información valiosa y buenas prácticas, con este tipo de eventos estamos apoyando junto con los organismos del Estado a fomentar la conversación e implementación de actividades para enfrentar este tema relevante para la salud pública”, puntualizó Aquije.