Muerte de neonatos evidencia grave crisis en el sector salud

El COLEGIO MÈDICO DEL PERÙ, institución constitucionalmente autónoma, representativa de todos los médicos cirujanos que ejercen en el territorio de la República e históricamente comprometida con la defensa de la salud de la sociedad, se dirige al Presidente de la República, al Congreso Nacional y a la comunidad para expresar lo siguiente:

  • Nuestra profunda indignación por el lamentable fallecimiento de más de cien niños recién nacidos, debido a la carencia en los hospitales de equipamiento indispensable para la atención de calidad de las madres gestantes y sus niños -entre ellos incubadoras-, lo que pone en evidencia la profunda crisis estructural del sector salud así como una gestión ausente de iniciativas para revertir las causas de esta crisis para así evitar más muertes lamentables.
  • Los médicos cirujanos atendemos en establecimientos de salud públicos que se encuentran en condiciones deplorables en cuanto a infraestructura y equipamiento, carecen de personal de salud suficiente y están desbastecidos de medicamentos; situación que es producto de la crisis del sistema sanitario y ante lo cual venimos exigiendo la implementación de políticas que permitan asegurar a la sociedad salud plena con acceso a servicios oportunos, de calidad y con equidad, en vista que somos los médicos quienes enfrentamos a diario el malestar de los pacientes, sentimiento que compartimos.
  • Ante esta grave crisis y sus consecuencias que afectan a la población más vulnerable, el Colegio Médico del Perú invoca a la sociedad en su conjunto a unirse con nuestra Orden en la demanda de un inmediato deslinde de responsabilidades administrativas por el insuficiente presupuesto asignado a la salud y el ineficiente manejo del mismo, lo cual viene profundizando la crisis sectorial.
  • Exigimos a los Poderes Legislativo y Ejecutivo a trabajar para otorgar en el Presupuesto General de la República, un tratamiento prioritario al sector Salud y dotarle de recursos suficientes para superar la difícil situación que atraviesa. Para ello proponemos incorporar en el Presupuesto Nacional, como excepción en las políticas de austeridad en el gasto público, la urgente inversión en infraestructura, equipamiento, abastecimientos de medicamentos y creación de plazas para nombramiento de médicos y profesionales de la salud, que cubran las necesidades básicas en todos los establecimientos de salud y para lo cual es indispensable la inmediata derogatoria del Decreto Legislativo 1057, a través del cual se creó “transitoriamente” el régimen CAS.
  • La atención de la salud con calidad y oportunidad es responsabilidad del Estado y los profesionales médicos tenemos el deber de hacer todo lo necesario para que este mandato se cumpla para evitar más muertes, como los de más de un centenar de recién nacidos, tragedia que debe ser asumida política y administrativamente por los Poderes del Estado que son los encargados de legislar y hacer cumplir las leyes con arreglo a las necesidades reales de nuestra población.