Recomendaciones orientadas al autoconocimiento para ser más competitivos en un proceso de selección

La Universidad Tecnológica del Perú (UTP) organizó la conferencia virtual “El autoconocimiento como estrategia para las entrevistas de trabajo” con la ponencia de Hans Portugal, cofundador de Yob Consultores, quien resaltó que ante esta nueva normalidad de constantes cambios es importante adaptarse y desarrollar competencias para vender nuestra marca empleadora y generar un valor diferencial.
El expositor inició la charla planteando la pregunta; ¿qué es lo que busca la empresa y qué es lo que yo puedo ofrecer para diferenciarme de las personas que están compitiendo conmigo? Y la respuesta ante esta interrogante es plantear una estrategia que esté enfocada en el autoconocimiento para resaltar nuestras habilidades y fortalezas.
“Según un estudio de McKinsey & Company, el 24% de las empresas dan un mayor valor a las habilidades sociales y emocionales. Es decir, poder relacionarse con otras personas, poder entablar lazos de confianza y poder expresar eficientemente y justificar las ideas. Por ejemplo, si mi jefe no está de acuerdo conmigo, voy a intentar defender mi punto de vista con sustento y respeto. Esto pone sobre la mesa la importancia del desarrollo de habilidades blandas”, afirmó.
En este sentido, sostuvo que “es cierto que las herramientas técnicas son importantes. Sin embargo, es primordial enfocarnos en vender o promocionar las competencias que hemos ido adquiriendo con el tiempo porque en el proceso de selección habrá muchos candidatos que estudiaron la misma carrera, que llevaron los mismos cursos o que tal vez han tenido un curso adicional y son las habilidades las que nos harán destacar”. Es por ello que brinda las siguientes recomendaciones:


Arma tu FODA personal
Esta herramienta sirve para poder reconocer las fortalezas en nosotros mismos, qué nos diferencia del resto de personas y qué cosas hemos hecho en el pasado que demuestran las competencias que tenemos. Para realizar correctamente el FODA se debe hacer un autoanálisis de nuestras fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas. A la hora de una entrevista laboral es importante presentar nuestras debilidades como oportunidades de mejora en las que ya estamos trabajando.
En caso necesites ayuda adicional, utiliza métodos para conocerte más
En el proceso de identificar cuáles son nuestras fortalezas, podemos hacerlo de tres maneras. Una, es realizando test psicométricos que son pruebas, ahora digitales, en las que debemos marcar qué es lo que más nos gusta hacer, qué es lo que menos nos gusta hacer y esta herramienta nos dará unos resultados que serán de utilidad. Otro método para practicar el autoconocimiento es la meditación, ya que a través de sus ejercicios podremos pensar y centrarnos en nosotros mismos. Finalmente, también puede ayudarnos ir a terapia, es decir, acudir a la consulta de un psicólogo, quien nos asistirá para identificar algunas habilidades o fortalezas que tenemos.


Prepárate constantemente
“Es primordial preguntarnos qué estamos haciendo para prepararnos. Tenemos que hacer que nuestra imagen sea mucho más vendible, no solo en lo técnico sino en las habilidades que tenemos. Y las siguientes preguntas serían ¿me conozco bien? ¿sé cuáles son mis competencias? ¿sé cuáles son mis oportunidades de mejora? ¿he pensado cómo las estoy enfrentando? Si nos diferenciamos del resto, vamos a estar un paso adelante”, afirmó Portugal.
Conoce las tareas del puesto y las necesidades de la organización
Un factor esencial es investigar sobre la empresa a la que estamos postulando. Saber a qué se dedica, hace cuánto tiempo funciona en el país, cuántas sedes tiene y más, va a generar valor en nuestra entrevista.
Además, cuando investiguemos sobre el trabajo al que estamos postulando, debemos revisar el perfil del puesto, sobre qué trata, cuáles son las tareas y cuáles son las competencias que se están pidiendo. De esta manera, podremos explotar nuestro potencial durante la entrevista.
Investiga sobre técnicas en las que puedas apoyarte durante tu entrevista
“Por ejemplo, hay una técnica que se llama el elevator speech. Lo que hacemos es imaginar que estamos en un ascensor con la persona que va a decidir sobre nuestro futuro. En este caso, el reclutador. Y solo tenemos entre 15 a 20 segundos, que es el tiempo que demora en subir el ascensor, para decir de manera rápida tres o cuatro características que llamen su atención y decida que somos el mejor candidato para la empresa”, concluyó.