IMI: Empresas peruanas gestionan el liderazgo para la innovación en un 73% pero solo se alcanza a un 53%

Lima.- Aun cuando la pandemia se ha convertido en un catalizador de procesos transformadores e innovadores para determinadas organizaciones, en el Perú todavía no se puede hablar de una innovación integral ni sostenida en el tiempo. Así lo revelaron la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) y KPMG en la presentación del primer Índice de Madurez de la Innovación (IMI), que busca medir por primera vez la madurez de las organizaciones para generar innovación integral, sostenible y que impacte en el valor y resultados de las empresas medianas y grandes como en las instituciones del sector público del país.

Según los hallazgos del IMI, se viene trabajando arduamente en la gestión de prácticas y perfiles líderes que permiten gestar innovación a nivel equipos o áreas puntuales. Ello se evidencia en el mayor nivel de avance mostrado por el driver de liderazgo (73%, en promedio), seguido muy de cerca por el de cultura (72%), lo que refleja que en las empresas se pueden encontrar modelos o estructuras que promueven el cambio y el pensamiento diferente, pero no políticas explícitas. En ambos, el sector de Mercados de Consumo, Minorista muestra el mayor avance.

“Ante los grandes desafíos que enfrentamos como país, resulta indispensable dotar de consistencia a dichos esfuerzos –por ahora, aislados– para empezar a hablar, por fin, de una innovación sostenible en el tiempo e incrementar nuestra competitividad. Las organizaciones del sector público y privado necesitan ir hoy hacia una fase de experimentación, en la cual profundicen el trabajo de gestores con perfil emprendedor, que construyan, mediante la innovación, productos y servicios con impacto directo en el crecimiento de sus organizaciones”, señaló el Dr. Edward Roekaert, Rector de la UPC.

El estudio del IMI se realizó durante 4 meses entre 438 líderes y 4367 trabajadores de 74 compañías e instituciones públicas en el país. Todas ellas fueron analizadas desde cuatro pilares identificados como principales drivers de la innovación en el Perú: la cultura organizacional (mindset, apertura, diversidad, etc.), las capacidades para gestar innovación (procesos, tecnología, personas), el liderazgo (visión estratégica, gestión) y el impacto traducido en resultados (ingresos, satisfacción del cliente, patentes, entre otros).

El análisis conjunto del desempeño de las compañías e instituciones públicas en los cuatro drivers mencionados define un nivel IMI que puede ser ‘Beginner’, ‘Builder’, ‘Experimenter’, ‘Connected’ o ‘Expert’. Los resultados de esta primera medición arrojaron que el Perú aún se encuentra en el segundo de los cinco estadios posibles de madurez del proceso de innovación, denominado ‘Builder’, con un índice de 65%. Además, se identificó que el desafío de las instituciones peruanas es lograr la internalización de una estructura de innovación transversal que permita traducir dichos esfuerzos en resultados de negocio, satisfacción del cliente, entre otros. Hoy, el driver de resultados muestra apenas un avance del 53%, mientras el driver de capacidades para gestar innovación alcanza solo el 52%.

“Vemos, por ejemplo, un amplio margen de mejora en el uso de tecnologías disruptivas como la Inteligencia Artificial, Machine Learning, IoT y Data Analytics, y la implementación de indicadores que le permitan a las organizaciones medir el impacto de productos o servicios impulsados por la innovación. Del mismo modo, resulta indispensable que las organizaciones trabajen en aquel punto de dolor que todavía constituye el registro de la propiedad intelectual y/o registro de patentes ante Indecopi”, indicó Mariano Zegarra, Socio de Advisory de KPMG.

En esta primera edición del IMI, instituciones del sector público y compañías de sectores como Infraestructura, Construcción y Transporte, Energía y Recursos Naturales, Gobierno y Salud, Mercados de Consumo, Minorista, entre otros se sumaron para participar de forma absolutamente voluntaria. El objetivo es que la base de empresas e instituciones analizadas se incremente y más organizaciones se sumen a este primer indicador de madurez en innovación en el país.

“Los resultados que arroja el IMI son apenas un punto de partida que la UPC y KPMG ponemos a disposición del país para consolidar nuestros esfuerzos de innovación, cerrar las brechas aún existentes y trazar una hoja de ruta para los próximos años”, concluyó Roekaert.