Hoy, una publicación en redes sociales puede convertirse en una venta, un cliente frecuente o una nueva oportunidad para crecer. Sin embargo, también puede abrir la puerta a riesgos que muchos emprendedores no ven venir: cuentas falsas que suplantan al negocio, enlaces maliciosos, comprobantes de pago adulterados, robo de accesos, mensajes fraudulentos o estafas.
El riesgo no es menor. Entre enero y setiembre de 2025, se presentaron más de 31 mil denuncias por delitos informáticos ante fiscalías especializadas en ciberdelincuencia en el Perú, y el 68,88 % correspondió a fraude informático, según información recogida por eBIZ a partir de data de la Fiscalía Especializada en Ciberdelincuencia. Por ello, vender por redes sociales no solo requiere creatividad, buenas fotos o promociones atractivas. También exige orden, prevención y protocolos claros para proteger el dinero del negocio y la confianza de los clientes.
“Las redes sociales son una vitrina muy poderosa para los emprendedores, pero también pueden convertirse en un punto vulnerable si no se gestionan con seguridad. Vender más no debe significar exponerse más, sino aprender a crecer con procesos claros, canales protegidos y clientes informados”, señala Roberto Percca, gerente de Desarrollo del Emprendedor y especialista del Consultorio Financiero de Mibanco.
En este contexto, Roberto Percca comparte cinco recomendaciones para impulsar las ventas digitales sin poner en riesgo el negocio:
- Define cuáles son tus únicos canales oficiales de venta:
Uno de los errores más comunes es vender desde varios perfiles, números o cuentas personales sin una comunicación clara. Esto puede confundir al cliente y facilitar que un tercero suplante al negocio. Lo ideal es indicar en la biografía de tus redes, estados de WhatsApp, catálogos y publicaciones cuáles son tus canales oficiales, medios de pago autorizados y horarios de atención. Mientras más claro seas, más difícil será que alguien use tu nombre para estafar.
- Protege tus cuentas como protegerías la caja de tu negocio:
Las redes sociales también son un activo del emprendimiento: ahí están tus clientes, tu reputación y parte de tus ventas. Por eso, no basta con tener una contraseña “difícil”. Activa la verificación en dos pasos, evita compartir accesos con muchas personas y cambia las claves cada cierto tiempo, especialmente si alguien deja de apoyar en la administración de la cuenta. El Mininter recomienda usar contraseñas seguras, verificar enlaces y mantener actualizados los dispositivos para reducir riesgos de phishing y accesos indebidos.
- No confirmes una venta solo con una captura de pantalla:
En redes sociales es frecuente que los clientes envíen supuestos vouchers o comprobantes por mensaje. Sin embargo, estos pueden ser editados o falsificados. Antes de separar un producto, enviarlo o entregarlo, verifica que el dinero haya ingresado realmente a tu cuenta o billetera digital. También puedes establecer una regla clara: “Pedido confirmado únicamente con pago validado”. Así evitas pérdidas por apuro o exceso de confianza.
- Capacita a quien responde mensajes y atiende pedidos:
Si otra persona te ayuda a contestar WhatsApp, Instagram o Facebook, también debe saber identificar señales de alerta: enlaces sospechosos, clientes que presionan demasiado, supuestos bancos que piden claves, mensajes con premios falsos o pedidos extraños de cambio de cuenta. La ciberseguridad no depende solo de herramientas, sino también del comportamiento de las personas que manejan el negocio. En 2025, reportes de ciberseguridad ya advertían que el Perú registraba millones de intentos de ciberataques, lo que refuerza la necesidad de educar y prevenir desde los pequeños negocios.
- Publica para vender, pero no expongas información sensible:
Mostrar productos, promociones y testimonios ayuda a generar confianza, pero publicar demasiada información interna puede ser riesgoso. Evita compartir datos como montos acumulados de venta, rutas de entrega, capturas de cuentas bancarias, documentos internos o conversaciones completas con clientes. Un ciberdelincuente puede usar esos datos para crear engaños más creíbles. La clave es comunicar bien sin revelar información que pueda ser usada en contra del negocio.