Energías renovables contra el cambio climático

El Perú muestra una gran vulnerabilidad ante variaciones climáticas drásticas, y podrían ser incluso superiores ya que los efectos se potenciarían al involucrarse otros agentes; como la pérdida de disponibilidad de recursos hídricos, debido al retroceso glaciar, la pérdida de productividad primaria agrícola y pesquera producto del aumento de la temperatura del mar, la pérdida de biodiversidad, y efectos sobre la salud humana.

Según el informe del Índice de Riesgo Climático Global (IRC) 2019 de Germanwatch, un análisis basado en uno de los conjuntos de datos más fiables disponibles sobre los impactos de los eventos climáticos extremos y los datos socioeconómicos asociados a ellos, Puerto Rico, Sri Lanka y Dominica fueron los países más afectados, seguidos por Nepal, Perú y Vietnam.

Cabe destacar que, el vínculo entre la energía y el cambio climático es muy fuerte. La política energética tiene gran importancia para la gestión del desarrollo humano, más aún cuando hoy vivimos amenazas, contaminación y el cambio climático, que también nos exige diversificar la matriz para ser menos vulnerables. La meta voluntaria comprometida por el Perú ante Naciones Unidas es lograr un 40% de participación de las energías renovables para el año 2021.

Ante ello, la Sociedad de Energías, Renovables, Limpias y Alternativas (SERLA) señaló que, si se duplicase la cuota de energías renovables en el panorama energético mundial hasta alcanzar el 32% en 2030 traería consigo un incremento del 3,7% en el bienestar y el aumento del empleo en el sector hasta más de 24 millones de personas.

Existen diversas fuentes de energías renovables como son la energía eólica (obtenida del viento), la solar (obtenida del sol), la hidráulica o hidroeléctrica (se consigue de ríos y corrientes de agua dulce), biomasa y biogás (adquirida de materia orgánica), energía geotérmica (se obtiene del interior de la Tierra), mareomotriz (extraída de las mareas), undimotriz u olamotriz (conseguida de las olas), bioetanol (se obtiene mediante procesos de fermentación de productos vegetales) y el biodiésel (se obtiene a partir de aceites vegetales).

Samir Abuyadeh, presidente del consejo directivo de SERLA, indicó que la única forma de detener el cambio climático pasa por cambiar nuestros patrones de consumo. «Es imprescindible producir más con menos, aumentar la eficiencia energética de todos los procesos si queremos lograr un 40% de participación de las energías renovables para el año 2021, tal y como el Perú se comprometió ante la ONU”, señaló. Actualmente, SERLA promueve una iniciativa para fomentar el uso de energías alternativas, limpias y renovables, para que sea reconocida dentro de las políticas públicas del gobierno.