Con el inicio del año escolar, miles de estudiantes vuelven a compartir aulas durante varias horas al día. En estos espacios cerrados y con ventilación limitada, es más fácil que se propaguen infecciones respiratorias comunes, especialmente en las primeras semanas de clases.
Entre las enfermedades más frecuentes en entornos escolares se encuentran el resfriado común, la gripe (influenza), la faringitis y la amigdalitis, que suelen transmitirse a través de gotas respiratorias al hablar, toser o estornudar, o por contacto con superficies contaminadas.
“Los espacios poco ventilados facilitan la concentración de virus en el ambiente. Cuando muchos alumnos permanecen varias horas en un aula cerrada, aumenta la probabilidad de contagio, sobre todo si alguno presenta síntomas respiratorios”, explica Piedad Aguilar Castañeda, coordinadora de la carrera de Enfermería Técnica del Instituto Carrión.
La especialista señala que los niños y adolescentes suelen contagiarse con mayor facilidad porque comparten objetos, interactúan constantemente y muchas veces no mantienen hábitos adecuados de higiene.
Medidas simples que ayudan a prevenir contagios
Para reducir el riesgo de propagación de infecciones respiratorias en los colegios, la especialista recomienda reforzar algunos hábitos básicos:
- Lavarse las manos con frecuencia, especialmente al llegar al colegio, antes de comer y después de ir al baño.
- Cubrirse con el antebrazo al toser o estornudar y usar pañuelos desechables.
- Evitar compartir botellas, cubiertos, utensilios o artículos personales.
- Mantener las aulas ventiladas, abriendo puertas y ventanas siempre que sea posible.
- Cuidar la higiene personal, incluyendo baño diario y limpieza del uniforme y útiles escolares.
“El lavado frecuente de manos sigue siendo una de las medidas más efectivas para evitar la transmisión de virus y bacterias, especialmente en ambientes escolares donde el contacto entre estudiantes es constante”, añade Aguilar.
Los padres deben estar atentos a síntomas como fiebre, tos persistente, dolor de garganta, vómitos, diarrea o malestar general. En estos casos, se recomienda no enviar al menor al colegio y acudir a un centro de salud, evitando así el contagio a otros estudiantes.
“Padres, docentes y alumnos cumplen un rol importante en la prevención. Fomentar hábitos de higiene y actuar con responsabilidad cuando aparecen síntomas ayuda a reducir contagios y ausentismo escolar”, concluye la especialista.
