Más de 40 años de tradición: el secreto de Don Tito

En el Perú, hablar de pollo a la brasa es hablar de una tradición que reúne a familias y amigos alrededor de la mesa. Por ello, cada tercer domingo de julio se celebra el Día del Pollo a la Brasa; este año, la festividad coincidirá con la final del Mundial de Fútbol. En este universo gastronómico, pocas marcas pueden decir que han mantenido el mismo sabor durante cuatro décadas, y Don Tito es una de ellas. A 40 años de su fundación, la emblemática pollería continúa posicionándose como uno de los grandes referentes del pollo a la brasa peruano, gracias a una propuesta basada en la calidad y en la consistencia de una receta que ha conquistado a varias generaciones.

La historia comenzó en 1984 en San Borja, cuando Alberto Fiorini, conocido por todos como «Tito», decidió dar el salto del negocio avícola a la gastronomía con un objetivo claro: ofrecer un pollo a la brasa preparado con los más altos estándares de calidad. Lo que empezó como un restaurante de barrio pronto se convirtió en un destino obligado para quienes buscaban una experiencia auténtica en torno a uno de los platos más representativos del país.

Durante más de cuatro décadas, Don Tito ha superado las crisis económicas de nuestro país, los años del terrorismo y los cambios en el mercado gastronómico, manteniéndose siempre fiel a la esencia que lo hizo famoso: un pollo jugoso, de piel crocante y presas generosas, preparado según una receta que permanece inalterada desde sus inicios.

El sello de Don Tito no solo está en su pollo a la brasa. La experiencia se completa con cremas elaboradas diariamente de forma artesanal, chicha 100 % natural y papas frescas de origen peruano, abastecidas todos los días a sus restaurantes, sin utilizar productos congelados. Privilegian la frescura, la calidad y el trabajo conjunto con proveedores nacionales que han crecido junto a la marca durante años.

A ello se suma un fuerte compromiso con las personas. La empresa cuenta con colaboradores que superan los 20 años de labor, además de promover oportunidades laborales para adultos mayores y personas con discapacidad, contribuyendo al desarrollo de equipos diversos e inclusivos.

Actualmente, Don Tito cuenta con locales en San Borja, Surco, La Molina, Miraflores, San Miguel y Magdalena del Mar, además de dark kitchens especializadas en delivery. Su operación es abastecida desde un moderno centro de producción de 1.000 metros cuadrados ubicado en San Luis, lo que garantiza la misma calidad y sabor en todos sus puntos de atención. Como parte de su plan de crecimiento, la empresa proyecta continuar expandiéndose dentro y fuera del país mediante un modelo de franquicias.

La preferencia del público respalda esta trayectoria. En 2025, Don Tito fue elegida como la Mejor Pollería de Lima en los Premios Somos, distinción otorgada por votación popular. Además, ha sido nominada en las ediciones 2024 y 2026 y figura de manera constante entre las mejores pollerías del país en los Premios Summum. Ese mismo año también recibió el reconocimiento del CONADIS en el Concurso de Buenas Prácticas de Gestión Inclusiva por su compromiso con la inclusión laboral.

A cuatro décadas de su fundación, Don Tito demuestra que la excelencia no es producto solo de una receta secreta, sino de la constancia, el respeto por los ingredientes, la innovación responsable y el compromiso con las personas. Una historia que sigue escribiéndose alrededor del plato favorito de los peruanos y que reafirma por qué continúa siendo uno de los máximos referentes del pollo a la brasa en el país.

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