Nadie sabe quién es Loop Mysterio, y esa es la gracia. El proyecto nació en Lima (Perú) en 2023, cuando un músico de la escena rockera decidió esconderse detrás de una máscara de lucha libre para que el público escuche la música y no a quien la hace. Su nombre junta al luchador Rey Mysterio con el loop, ese pedazo de audio que se repite en la música electrónica, y así suena: una base de cumbia que gira y gira, con guitarras y teclados que entran y salen con más libertad. Todo se hace con manos humanas: la IA solo se usó para octavar voces y apoyar algunas piezas visuales, siempre con guion y dirección propios.
En 1978, Brian Eno hizo música ambient para aeropuertos; Loop Mysterio decidió hacerles cumbia. Así nace Canciones de aeropuerto, el EP que salió el 3 de octubre y que gira alrededor de las historias mínimas de cualquier terminal del mundo: gente que espera su vuelo, gente que se va, gente que vuelve y gente que espera a alguien en la puerta de llegadas. A Loop Mysterio le gustan más los aeropuertos que los aviones, porque ahí se cruza gente de todas partes, cada una con su maleta y su historia.
En lo sonoro, el disco lleva la cumbia añeja a otros destinos: beats de hip hop y afrobeat, guiños al reggaetón de 2005, cumbia sonidera mexicana y voces que funcionan como un instrumento más (idea prestada del house). Son canciones cortas y con varias secciones, como un viaje con escalas. La puerta de entrada es «Un vuelo, dos escalas», que despega en Brasil y aterriza en España sin soltar la cumbia. Todo se grabó en el estudio casero del productor, que compone, toca y samplea; otro «Mysterio» se encargó de la mezcla y el máster, y una codirectora creativa y un ilustrador completan la tripulación. Ninguno da la cara.
Lo visual sigue una premisa: «Todo el mundo sale a la calle con una máscara». Las máscaras de lucha libre se meten en escenas cotidianas de la vida latinoamericana: el centro de la ciudad, una calle cualquiera o, esta vez, la sala de embarque. En sus referentes conviven la cumbia peruana de los 60 y 70 (Los Wembler’s de Iquitos, Los Mirlos, Juaneco y su Combo), la chicha limeña, la cumbia norteña de los 90 (Agua Marina, Armonía 10), Daft Punk, The Beatles y la cultura de la lucha libre.
Lo que viene es seguir sacando música sin pausa, al estilo de King Gizzard & the Lizard Wizard, y mantener la música abierta a licencias para remixes y sampleos. La puerta de embarque ya está abierta: Canciones de aeropuerto está disponible en Spotify, y puedes seguir el viaje en Instagram y YouTube.
