Día Mundial contra la Hepatitis, diferencias entre los tipos A, B y C

Lima.- El último boletín epidemiológico del Ministerio de Salud (MINSA) revela que, hasta el 14 de junio, se han notificado 896 casos de hepatitis B en el país, una cifra que evidencia la necesidad urgente de reforzar las medidas de prevención, control y sensibilización frente a esta enfermedad silenciosa.

“Cada 28 de julio, conmemoramos el Día Mundial de la Hepatitis para alertar sobre los riesgos de esta infección viral que afecta a millones de personas en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la hepatitis viral es la segunda causa infecciosa de muerte a nivel global, con 1.3 millones de fallecimientos al año, lo que equivale a casi 3,500 muertes diarias” sostiene Nandy Vega, subdirectora médica de MAPFRE.

Además, las últimas estimaciones indican que 254 millones de personas viven con hepatitis B y 50 millones con hepatitis C según la OMS, la mitad de los casos se concentra en personas de 30 a 54 años, mientras que un 12% afecta a menores de 18. Los hombres representan el 58% del total de contagios.

En ese punto, la doctora Nandy nos comparte la diferencia de cada tipo de hepatitis y que hacer en cada caso:

La hepatitis A, B y C son infecciones virales que afectan al hígado, pero difieren significativamente en su epidemiología, vías de transmisión, curso clínico, pronósticos de la enfermedad.

Hepatitis A: Suele transmitirse principalmente por vía fecal-oral, asociada al consumo de agua o alimentos contaminados, suele ser de curso de corta duración y rara vez se vuelve crónica. Por lo general es aguda autolimitada; la evolución a cronicidad no ocurre. La mayoría de los casos se resuelven espontáneamente y la mortalidad es baja. Los síntomas suelen ser fiebre, fatiga, náuseas, dolor abdominal, ictericia.

Como prevención se recomienda:

• Las medidas de prevención para la hepatitis A se centran en la vacunación, pues es la estrategia más eficaz y está recomendada universalmente.
• Mantener buenas prácticas de higiene, como el lavado frecuente de manos.
• Consumir alimentos y agua seguros.
• En caso de infección, guardar reposo, hidratarse y seguir indicaciones médicas.

Hepatitis B: su transmisión es por exposición vía parenteral (exposición a sangre o productos sanguíneos), sexual y perinatal (de madre a hijo durante el parto), inclusión por lactancia. Su curso clínico puede presentarse como hepatitis aguda o evolucionar a infección crónica, especialmente si la infección ocurre en la infancia. Los síntomas más frecuentes son orina oscura, fatiga, dolor abdominal e ictericia. En ese caso se recomienda:

• La vacunación universal contra la hepatitis B es la estrategia más eficaz y debe iniciarse con una dosis al nacimiento, seguida de la serie completa. Es fundamental para prevenir la infección crónica.
• Usar preservativo en relaciones sexuales.
• Evitar compartir objetos personales como afeitadoras o cepillos de dientes.
• Si se está infectado, acudir a control médico regular y evitar el consumo de alcohol.

Hepatitis C:

Transmisión: Principalmente por vía parenteral, especialmente a través de transfusiones sanguíneas no controladas, uso de drogas. Su curso clínico caracterizado por una fase aguda y, en la mayoría de los casos, una evolución hacia. La infección aguda suele ser asintomática; por otro lado, la hepatitis C crónica es generalmente asintomática durante la progresión de la enfermedad hepática es lenta y silenciosa. Los síntomas frecuentes son fatiga persistente, dolor muscular y articular, ictericia, orina oscura, náuseas o pérdida del apetito. La recomendación es:

• Realizarse una prueba si se sospecha exposición o si se pertenece a un grupo de riesgo.
• No existe vacuna, pero hay tratamientos antivirales muy efectivos.
• Si el diagnóstico es positivo, seguir el tratamiento indicado por el especialista.

“Es importante prevenir este tipo de enfermedades mediante la vacunación. Por ello, en MAPFRE contamos con nuestros Centros Médicos y con el respaldo de las principales clínicas privadas a nivel nacional, a través de las coberturas del Seguro de Salud MAPFRE y el Plan EPS, que brindan toda la atención y apoyo necesario”, sostiene la doctora.

Conocer las diferencias entre los tipos de hepatitis, acceder a pruebas de detección, cumplir con las vacunas y seguir tratamientos puede marcar la diferencia para ti y tu familia. La hepatitis puede ser prevenible y tratable si se detecta a tiempo.

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