Trauma ocular: durante el 2024 se presentaron más de 16 000 casos

El trauma ocular se define como toda lesión originada por mecanismos contusos o penetrantes sobre el globo ocular y sus estructuras periféricas, ocasionando un daño de diverso grado (leve, moderado o severo), con compromiso de la función visual, temporal o permanente.

A nivel mundial, cada año se presentan alrededor de 500 000 lesiones que causan ceguera. En el Perú, durante el 2024 se reportaron más de 16 000 atenciones por trauma ocular, según el registro HIS/MINSA del Ministerio de Salud (Minsa).

Entre las causas más frecuentes se encuentran los accidentes domésticos, actividades recreativas y deportivas, agresiones físicas, labores industriales y agrícolas, la construcción y los accidentes de tránsito. Estos incidentes afectan en gran porcentaje a niños y jóvenes, predominando en el sexo masculino.

En los servicios de urgencia, el trauma ocular representa aproximadamente el 3 % de las consultas. Puede ir desde un doloroso cuerpo extraño corneal, la lesión más común, hasta una herida penetrante ocular de mal pronóstico, con secuelas graves de discapacidad.

Aunque los ojos ocupan una pequeña superficie corporal, los accidentes oculares suponen alrededor del 10 % de todos los accidentes del organismo, gran parte de ellos de origen laboral. Estadísticamente, el trauma ocular es una causa importante de ceguera unilateral tanto en niños como en adultos, y todos estamos expuestos a este riesgo, incluso en actividades cotidianas.

Síntomas de alarma y atención inmediata

El dolor persistente, la sensibilidad a la luz y el enrojecimiento son signos de que se requiere tratamiento. Ante un traumatismo ocular por golpes, objetos extraños u otra causa, es imprescindible acudir de inmediato a un médico oftalmólogo. Previamente, se recomienda lavar el ojo con agua limpia y aplicar una compresa fría para reducir la inflamación.

Prevención

Más del 90 % de las lesiones oculares pueden prevenirse con medidas básicas de cuidado:

Evitar la manipulación de objetos punzocortantes, pirotécnicos o sustancias químicas peligrosas.

Usar implementos de seguridad y protectores adecuados al tipo de trabajo.

Proteger los ojos de la luz solar directa y de agentes químicos dañinos.

Usar cinturón de seguridad al conducir.

Evitar el consumo de alcohol y drogas al manejar.

Reducir el acceso a armas blancas y de fuego.

Adoptar medidas preventivas y proteger los ojos resulta fundamental para disminuir la incidencia de lesiones oculares y prevenir la ceguera.

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