El 40% de las personas trabajadoras en Perú afirma tener o haber tenido un diagnóstico de salud mental, según el estudio El desafío invisible: salud mental en el trabajo de Bumeran y Combo. Entre los diagnósticos más frecuentes destacan la ansiedad generalizada (20%), el trastorno de ansiedad social (7%), el TDAH (6%) y el trastorno depresivo mayor (5%).
En el resto de la región, la cifra es mayor: Chile (54%), Argentina (51%), Ecuador (46%) y Panamá (43%). Sin embargo, en Perú el 53% de los talentos afirma que en sus organizaciones no existen políticas de salud mental que acompañen estos diagnósticos, mientras que el 36% dice no saberlo y solo el 11% confirma que sí cuentan con ellas (el porcentaje más alto de la región).
“Las empresas solo colocan carteles con frases motivadoras, pero después, cuando alguien necesita ayuda, empiezan los problemas y las estigmatizaciones que ponen en peligro la continuidad laboral”, señaló un participante del estudio.
El informe también revela que:
- El 62% de los talentos en Perú afirma que en su organización no existen programas de bienestar.
- El 75% no compartió su diagnóstico con su jefe y el 80% no lo comunicó al área de recursos humanos.
- El 52% cree que tener un diagnóstico de salud mental sigue siendo un estigma social.
- El 26% ha tenido que faltar al trabajo por agotamiento o burnout.
- El 56% indica que su salud mental se deterioró a causa de sus superiores.
- El 60% tiene dificultades para dormir y solo el 32% logra descansar ocho horas.
“En Perú, el 40% de los talentos ha recibido un diagnóstico de salud mental y más de la mitad asegura no contar con políticas que los respalden en sus empresas. Este contraste muestra la urgencia de que las organizaciones asuman un rol más activo para acompañar a sus colaboradores y derribar los tabúes en torno a la salud mental”, señaló Diego Tala, Director Comercial de Bumeran.com.pe.
El estudio —en el que participaron 4.823 personas de Argentina, Chile, Ecuador, Panamá, Perú y otros países— subraya que casi 5 de cada 10 talentos en la región manifiestan tristeza o miedo al recibir su diagnóstico. Para Carolina Borracchia, fundadora y directora de Combo, “la responsabilidad de las empresas es generar espacios empáticos, libres de estigmas y que valoren a las personas incluso cuando no están en su mejor momento”.