Aunque en el Perú el matrimonio infantil está prohibido por ley, miles de niñas y adolescentes siguen siendo presionadas para convivir con hombres adultos antes de cumplir los 18 años. No siempre hay violencia visible: muchas veces, la presión llega disfrazada de costumbre, consejo o miedo al “qué dirán”.
Según el Censo Nacional 2017, más de 56 000 adolescentes de entre 12 y 17 años se encontraban en situación de unión, siendo el 82 % mujeres, principalmente de zonas rurales y en situación de pobreza. Aunque la Ley N.º 31945, aprobada en 2023, prohíbe el matrimonio con menores de edad, las uniones informales o forzadas continúan ocurriendo, especialmente ante casos de embarazo adolescente o temor a la deshonra familiar.
“En muchas ocasiones, quienes fomentan la unión temprana y forzada es el entorno familiar. No siempre son conscientes del daño que causan estas convivencias. Muchas de estas decisiones se toman por miedo, pobreza o por repetir lo que siempre se hizo sin cuestionarlo. Pero cada vez que una niña es empujada a convivir o dejar la escuela, se le arrebata su derecho a decidir y a soñar en libertad”, señaló Víctor García, Representante País de Plan International en el Perú.
Frases que aún justifican las uniones tempranas
1. “Ya está en edad.”No existe una edad “adecuada” para convivir antes de los 18 años. Esta creencia confunde madurez con desarrollo físico y normaliza la desigualdad.
2. “Mejor que se junte, así el hombre se hace responsable.”Se dice ante embarazos adolescentes, pero unir a una menor con un adulto no la protege: puede constituir un delito y exponerla a violencia y pérdida de oportunidades.
3. “Ya no hay para mantenerla.”La pobreza no puede ser excusa para entregar a una niña. Esta práctica perpetúa el ciclo de pobreza y vulneración.
4. “Mejor que deje de estudiar, ya va a tener su familia.”Forzar a una niña a abandonar la escuela la priva de educación, independencia y futuro.
5. “Antes así era, nuestras abuelas también se casaban jóvenes.”Que haya sido común en el pasado no lo hace correcto hoy. Las niñas necesitan oportunidades, no repetir historias de desigualdad.
6. “Para evitar el qué dirán, mejor que vivan juntos.”El miedo a la vergüenza o al juicio social no puede decidir el destino de una niña. Cuidar es acompañar, no presionar.
7. “Así es la costumbre en la comunidad.”Las tradiciones no deben mantenerse cuando ponen en riesgo la vida y los derechos de las niñas.
Qué hacer si sospechas de una unión temprana o forzada
Escucha sin juzgar. Si una niña dice que “ya va a convivir” o “no tiene otra opción”, puede estar siendo presionada.
No lo normalices. Las uniones con menores de 18 años vulneran derechos y arruinan infancias.
Busca orientación. Acude a la Defensoría del Pueblo, Fiscalía, Centros de Emergencia Mujer o llama a la Línea 100.
Involucra a la escuela. Docentes y directivos pueden activar rutas de protección y apoyo psicológico o legal.
Apoya su educación. Mantener a las niñas en la escuela es una de las formas más efectivas de prevención.
El cambio empieza por lo que decimos
Plan International impulsa la campaña “Niñas libres de uniones forzadas”, que invita a reflexionar sobre la importancia de no normalizar costumbres o decisiones familiares que perpetúan la desigualdad y vulneran los derechos de las niñas.
“Las tradiciones son parte de nuestra identidad, pero deben transformarse cuando hacen daño. Cuidar a las niñas es darles libertad para decidir su camino”, concluye García.
Desde 2018, Plan International desarrolla investigaciones, programas educativos y campañas comunitarias para prevenir las uniones tempranas y forzadas, y fortalecer el liderazgo de las niñas.A través de su programa “Decidir sin Violencia”, más de 16 000 niñas y adolescentes han recibido formación y acompañamiento para conocer sus derechos y construir relaciones libres de violencia.
Durante el Año de acción contra los matrimonios infantiles y las uniones tempranas y forzadas, la organización promoverá espacios de diálogo entre niñas líderes, autoridades locales y comunidades, con el fin de impulsar cambios sociales y políticas sostenibles que garanticen la protección y el futuro de todas las niñas del país.