En el Perú, para el 2050, 1 de cada 4 personas será adulta mayor (24,1 % de la población), según el INEI. Este escenario invita a revisar cómo entendemos hoy el envejecimiento y a dejar atrás creencias que limitan la autonomía, la dignidad y la calidad de vida de las personas mayores, especialmente en un momento del año que impulsa cambios, reflexión y nuevos propósitos.
“Romper con los tabúes sobre el envejecimiento es fundamental para que las personas mayores vivan esta etapa con libertad, seguridad y bienestar. En Plenitud, buscamos acompañarlas y visibilizar sus historias, promoviendo una mirada más positiva: una etapa que puede ser activa, plena y llena de propósito”, señaló Fiorella Moretti, Marketing Manager de Cuidado Personal de Kimberly-Clark Andino.
Con esta visión, Plenitud reafirma su compromiso con el cuidado, la dignidad y la inclusión de las personas mayores, y presenta cinco tabúes que aún frenan su bienestar integral y que urge dejar atrás, especialmente en un inicio de año que invita a la reflexión, el cuidado y los nuevos comienzos:
- “El envejecimiento implica dependencia inmediata”
Uno de los mitos más extendidos es asociar la edad con incapacidad. Sin embargo, muchas personas mayores son autónomas, activas y toman decisiones sobre su vida diaria. Envejecer no equivale a perder independencia: equivale a adaptarse, mantenerse en movimiento y reforzar habilidades que promueven una vida funcional. - “Las personas mayores ya no son productivas”
Cada vez más adultos mayores forman parte de la economía plateada, lideran proyectos, emprenden y participan activamente en su comunidad. La productividad no termina con la edad; se transforma. La experiencia, la madurez y la capacidad de análisis se convierten en un valor clave para la sociedad. - “Cuidarse deja de ser importante”
El bienestar físico, emocional y mental sigue siendo clave en esta etapa de la vida. Mantenerse activo, alimentarse bien y dedicar tiempo al autocuidado —incluida la salud emocional— contribuye a una mayor autonomía y mejor calidad de vida. Cuidarse no es algo que llega tarde, es una manera de reafirmar la dignidad y la autoestima. Y en ese camino, contar con soluciones de cuidado personal e higiene que acompañen con comodidad y discreción, como los productos para adulto Plenitud, puede marcar una diferencia en el día a día. - “La vida social desaparece con los años”
La conexión social no se pierde; cambia. Cada vez más personas mayores participan en comunidades activas, clubs, espacios culturales y redes de apoyo. Mantener relaciones, compartir intereses y permanecer vinculado con otros sigue siendo determinante para un bienestar integral. - “La vejez es una etapa de declive”
Es momento de cambiar la narrativa del deterioro por la del crecimiento. Con los años se gana perspectiva, serenidad, libertad para decidir y tiempo para dedicarse a lo que importa. Esta etapa puede ser plenamente significativa, llena de logros, aprendizajes y nuevas oportunidades.
En esa línea, Plenitud impulsa iniciativas que buscan normalizar la conversación sobre la adultez mayor y la incontinencia, además de ofrecer productos diseñados para brindar comodidad, discreción y confianza. La marca apuesta por visibilizar esta etapa desde un enfoque positivo y libre de estigmas, promoviendo que cada persona pueda vivirla con autonomía y bienestar.
“Hablar del envejecimiento es hablar también de crecimiento, de legado y de nuevas oportunidades. Nuestro compromiso está en transformar la manera en que vemos la edad: no como un límite, sino como una etapa poderosa para seguir construyendo vínculos, aprendizajes y un bienestar integral en nuestra sociedad”, concluyó Moretti.
