Un tesista peruano viene contribuyendo al monitoreo de la biodiversidad en uno de los ecosistemas más representativos del norte del país: la Reserva Nacional Illescas, en Piura.
Se trata de Randy Moscol Monsalve, egresado de la Universidad Nacional de Piura, quien se encuentra desarrollando su investigación sobre el zorro de Sechura (Lycalopex sechurae), iniciada durante su desempeño como guardaparque voluntario entre octubre y diciembre del año pasado.
Como parte de este proceso, instaló cámaras trampa dentro del área natural protegida, con el objetivo de analizar la presencia de crías de esta especie. Los equipos fueron proporcionados por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente, que además brindó acompañamiento técnico y logístico.
Mediante esta metodología, no solo se obtiene información sobre el comportamiento reproductivo del zorro de Sechura, sino que también se generan datos sobre la presencia de otras especies en la zona, como el gato del desierto (Leopardus garleppi), cuya presencia ya ha sido reportada previamente de manera sistemática a través de los patrullajes del personal guardaparque.
En este contexto, los registros mediante cámaras trampa permiten obtener información adicional sobre aspectos de su ecología y comportamiento que son difíciles de documentar mediante observación directa.
El jefe de la Reserva Nacional Illescas, Aldo Aguirre, señaló que estos resultados se integran a los esfuerzos sostenidos de investigación en el área natural protegida, los cuales permiten contar con información actualizada sobre la fauna y fortalecer la toma de decisiones para su conservación
Asimismo, destacó que la Reserva cuenta con personal guardaparque con formación profesional y amplio conocimiento empírico de la zona, lo que facilita el desarrollo de investigaciones en campo y la consolida como un espacio clave para el monitoreo de la biodiversidad.
En ese marco, el equipo de guardaparques cumple un rol fundamental, brindando acompañamiento durante las actividades, que incluye el guiado en zonas de difícil acceso y asistencia en el uso de herramientas de monitoreo. Estas acciones fortalecen el rol del área natural protegida como un espacio que promueve y respalda la investigación científica.
Investigación académica en desarrollo fortalece el seguimiento de especies en este ecosistema costero del norte del país.
