Durante años, el debate sobre el desarrollo de Internet en el Perú se centró en ampliar la cobertura y aumentar la velocidad de conexión. Sin embargo, ese enfoque comienza a quedar desfasado ya que hoy el principal desafío no es cuánto ancho de banda se ofrece, sino qué tan cerca está el contenido del usuario.
Así lo advirtió InterNexa durante su participación en la Cumbre de Telecomunicaciones organizada por la Asociación Peruana de Telecomunicaciones (APTC), donde se destacó que la experiencia digital —desde ver una serie hasta participar en un videojuego en línea— depende cada vez más de factores como la latencia, la proximidad del contenido y la capacidad de las redes para responder en tiempo real.
El cambio responde a una transformación estructural del tráfico en Internet. Según Telegeography actualmente, el 74% del flujo global proviene de plataformas de contenido (OTTs), y en el Perú más del 50% del tráfico está concentrado en un grupo reducido de empresas tecnológicas. Esto implica que gran parte de la experiencia digital local depende de cómo y dónde estas plataformas distribuyen sus contenidos.
“Este cambio de paradigma no solo impacta en la experiencia del usuario, sino también en la competitividad del país. Aquellos mercados que logren desarrollar ecosistemas sólidos de interconexión, centros de datos y distribución de contenido estarán mejor posicionados para atraer inversiones tecnológicas y sostener el crecimiento digital”, comenta Julián Idárraga, Product Line Manager de InterNexa.
Un reto para la infraestructura y la inversión
Este nuevo escenario está obligando a replantear la arquitectura de las redes en el país. La tendencia apunta a acercar el contenido al usuario mediante infraestructuras como CDNs (redes de distribución de contenido), nodos “edge” y centros de datos locales, reduciendo así los tiempos de respuesta.
Perú supera los 27 millones de usuarios de Internet, con una penetración cercana al 80%, y mantiene una tendencia de crecimiento sostenido impulsada por la expansión de la conectividad móvil y la fibra óptica. A ello se suma un consumo cada vez más intensivo: ver contenido en 4K, participar en videollamadas o jugar en línea exige conexiones más estables y rápidas, pero sobre todo más eficientes.
En ese contexto, la latencia (el tiempo que tarda la información en viajar por la red) se vuelve un factor crítico. Por ejemplo, los usuarios esperan que una página web cargue en menos de dos segundos, mientras que los videojuegos requieren tiempos de respuesta de apenas milisegundos.
Considerando que el Perú tiene niveles de latencia cercanos a la media mundial (<30 ms), lo convierte en un país más competitivo en términos de velocidad de streaming. Esto sumado al avance tecnológico como la inteligencia artificial y la expansión de los grandes proveedores globales de nube está acelerando la demanda por infraestructura local capaz de soportar grandes volúmenes de datos.
