Casa Tambo presentó “Raíces”, su nueva carta gastronómica, una propuesta que invita a recorrer el Perú desde sus sabores, pero también desde lo que cada uno guarda en la memoria. Es una carta que no busca solo mostrar platos, sino conectar con esas sensaciones que acompañan la cocina peruana: el encuentro, el compartir y ese cariño que muchas veces empieza en casa.
La propuesta nace desde una idea sencilla, pero honesta: volver al origen. Entender la cocina peruana no como una tendencia, sino como una forma de contar quiénes somos. Una cocina construida a partir de muchas influencias, de distintos territorios, pero que encuentra en esa mezcla su mayor riqueza.
Para el chef Christian Cotrina, ese es el punto de partida. “La cocina peruana es una cocina fusionada, donde conviven insumos y técnicas de distintos lugares. Lo que buscamos con esta carta es darle valor a la cocina peruana desde lo que somos”, explica. Su mirada no parte de reinventar, sino de reconocer, de poner en valor lo que ya existe y darle el lugar que merece.
Esa forma de entender la cocina también se refleja en el equipo. Cocineros con raíces en la costa, la sierra y la selva han aportado desde su propia historia, logrando que cada plato tenga algo personal. En conjunto, la carta termina siendo una suma de miradas que dialogan entre sí y que construyen una propuesta que se siente cercana.
Por su parte, Steve Morales, gerente general adjunto de Casa Tambo, señala que esta nueva carta responde a una mirada más profunda sobre la cocina. “Raíces nace desde la memoria, desde esos sabores que se quedan en uno. Es una cocina que no necesita disfrazarse porque ya tiene identidad, porque conecta con lo que somos y con lo que recordamos”, comenta.
Los platos acompañan ese recorrido de manera natural. Preparaciones como las conchas a la brasa con salsa de cocona y ají charapita, el tiradito en salsa de conchas con airampo o el tiradito nikkei con notas de limón de la selva muestran una cocina que respeta el producto y lo deja hablar. En los fondos, aparecen sabores que remiten a distintos rincones del país, como la sopa criolla con lomo fino, el cuy con tubérculos andinos y salsa de pachamanca, el arroz amazónico con paiche a la brasa o los pappardelle con cabrito cocido lentamente.
La experiencia continúa con los postres, que mantienen esa misma sensibilidad. Para el chef Christian De la Cruz, “Raíces es un regreso al origen, a los sabores que marcaron historia, al respeto por el insumo y a las técnicas que me enseñaron a amar la pastelería”. Cada creación parte de una selección cuidada de ingredientes y de un trabajo que busca transformar sin perder la esencia.
La barra se suma a este recorrido con seis nuevos cócteles. Marcos Blas, jefe de bebidas de Casa Tambo, explica que la propuesta trabaja con fruta estacional, destilados y licores peruanos, reforzando la conexión con el producto local desde la coctelería y acompañando la experiencia de manera natural.
Más allá de cada plato, “Raíces” propone una forma de vivir la cocina. Un espacio donde el arte, la cultura y la gastronomía se encuentran sin esfuerzo, y donde el tiempo se toma con calma. No busca impresionar, sino quedarse, generar cercanía y recordar que la cocina peruana también se construye desde el afecto.
Ubicado en el Centro Histórico de Lima, Casa Tambo continúa consolidándose como un lugar donde la ciudad, su historia y su cultura se sienten presentes. Con “Raíces”, el restaurante reafirma una idea clara: que mirar hacia lo nuestro también es una forma de avanzar.
