Seguridad y Salud en el Trabajo: empresas buscan anticiparse a más de 44 mil incidentes al año

Según el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, en 2025 se registraron 44,602 notificaciones de accidentes de trabajo, incidentes peligrosos y enfermedades ocupacionales en el Perú, una cifra que evidencia los desafíos que aún enfrentan las empresas para gestionar adecuadamente los riesgos en sus operaciones.

Pese a este escenario, muchas organizaciones aún mantienen un enfoque reactivo frente a la seguridad laboral, con una gestión formalista, centrada en “cumplir papeles” más que en controlar riesgos reales. Esta situación no solo incrementa los costos asociados a interrupciones operativas y ausentismo, sino que impacta en la productividad y en la sostenibilidad de los negocios, especialmente en sectores donde los riesgos forman parte del día a día.

En el marco del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, Aaron Foinquinos, director de Riesgos del Trabajo de Mapfre Perú, reflexionó sobre la importancia de que las organizaciones encuentren aliados técnicos que las ayuden a integrar la SST con el bienestar, la productividad y la continuidad del negocio. “Aunque en los últimos años, la gestión de la SST en el Perú ha mostrado avances normativos y de fiscalización, y una integración progresiva de estándares internacionales, aún existe una cultura preventiva limitada, que en muchos casos percibe la gestión SST como un gasto y no una inversión. Por ello desde Mapfre desplegamos diversas acciones formativas y ofrecemos una oferta de valor que incluye asesoría en la implementación de sistemas de gestión de SST efectivos”, señaló.

La gestión preventiva viene incorporando herramientas y metodologías que permiten intervenir antes de que ocurran los incidentes. Entre ellas, destacan:

  • Identificación de riesgos en el entorno de trabajo: cuando las tareas se repiten diariamente, muchos peligros pasan desapercibidos. Por ello, realizar evaluaciones en campo permite detectar condiciones inseguras en el momento y lugar donde ocurren las operaciones, facilitando la toma de decisiones antes de que se genere un incidente.
  • Diseño de estrategias preventivas adaptadas: cuando las medidas no responden a la realidad de cada empresa, pierden efectividad. Por ello, desarrollar planes ajustados al tipo de actividad, procesos y nivel de exposición al riesgo permite implementar acciones realmente útiles y sostenibles. 
  • Entrenamiento en escenarios reales: cuando un trabajador se enfrenta a situaciones como una caída en altura, la operación de maquinaria pesada o una emergencia en planta, la capacidad de reacción es clave. “Hemos traído al Perú la primera Unidad Móvil de Prevención del sector asegurador, un simulador de última generación diseñado para capacitar a los trabajadores bajo situaciones reales que reproducen los riesgos de su entorno laboral, en un ambiente controlado y seguro, según las necesidades específicas de las empresas, como trabajos en altura, espacios confinados, riesgos eléctricos, y extinción de incendios”, menciona el ejecutivo.
  • Capacitación enfocada en la práctica diaria: cuando los trabajadores no logran interiorizar los protocolos, es más probable que cometan errores. Por ello, reforzar conductas seguras a partir de situaciones reales del día a día mejora la capacidad de respuesta ante riesgos. “Hoy la tecnología nos permite capacitar mejor. Nosotros hemos combinado más de 90 años de experiencia en prevención con soluciones innovadoras basadas en tecnología, como la realidad aumentada y la inteligencia artificial, a través de herramientas como Neural Safe y Ergo IA”, añade. 
  • Seguimiento continuo de las medidas implementadas: cuando no existe monitoreo, las acciones preventivas tienden a diluirse con el tiempo. Por ello, el acompañamiento técnico permite evaluar avances, corregir desviaciones y consolidar una cultura de prevención en la organización. “Durante el año realizamos diversas capacitaciones, cursos o talleres virtuales gratuitos, y compartimos material desde nuestro portal de prevención e ingeniería”, menciona.

Este tipo de enfoques cobra especial relevancia en un contexto donde la siniestralidad laboral mantiene una alta incidencia y donde las empresas enfrentan el desafío de proteger a sus colaboradores sin afectar la continuidad de sus operaciones.

En el marco del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, especialistas coinciden en que avanzar hacia una cultura preventiva no solo reduce incidentes, sino que también contribuye a mejorar la productividad, el clima laboral y la sostenibilidad de las organizaciones. 

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