En el marco del Día de la Madre, una tendencia demográfica viene marcando un cambio profundo en la forma en que las mujeres viven la maternidad en el Perú, ya que dentro de la ultima década, la tasa de natalidad (que mide el número de nacimientos por cada mil habitantes) ha caído cerca de 30%, pasando de alrededor de 22 nacimientos por cada 1,000 personas en 2010 a aproximadamente 15 en la actualidad, según estimaciones del Instituto Nacional de Estadística e Informática.
“Este cambio no ocurre de manera aislada. Responde a una transformación en las prioridades y condiciones de vida de las mujeres, donde factores como la estabilidad económica, las oportunidades de crecimiento profesional y las dinámicas del entorno laboral han ganado un peso determinante en la decisión de tener hijos. La maternidad comienza a planificarse de forma más estratégica, alineada a objetivos personales y profesionales”, agregó M. Jesús Lamarca, CMO & Corporate Affairs de Rankmi.
Detrás de esta transformación existen diversos factores que evidencian cómo el mundo laboral influye cada vez más en la decisión de ser madre. Frente a ello, Cuadra, nos detalla alguno de estos:
- Mayor búsqueda de estabilidad económica antes de la maternidad. La incertidumbre económica y la necesidad de consolidar ingresos sostenibles han llevado a muchas mujeres a postergar la maternidad. Hoy, alcanzar estabilidad financiera se ha convertido en un requisito previo para proyectar una familia.
- Desarrollo profesional como prioridad. Cada vez más mujeres buscan fortalecer su crecimiento profesional antes de asumir la maternidad. La construcción de una carrera, la especialización y el acceso a mejores posiciones laborales están modificando los tiempos tradicionales en que se tomaba esta decisión.
- Nuevas expectativas frente a la conciliación laboral. Las condiciones laborales cumplen un rol determinante. La flexibilidad, la posibilidad de equilibrar responsabilidades personales y profesionales, y el acceso a políticas de acompañamiento influyen directamente en la planificación familiar.
La reducción sostenida de la natalidad no solo refleja un cambio demográfico, sino también una transformación en la relación entre vida personal y trabajo. Para Lamarca, este escenario plantea un reto estructural para las organizaciones: “Más allá de atraer talento, hoy las empresas deben repensar cómo acompañan las distintas etapas de vida de sus colaboradores. La maternidad ya no puede abordarse como un momento aislado, sino como parte de una trayectoria profesional que requiere condiciones, cultura y liderazgo adecuados para sostenerse en el tiempo”.