Minsa fortalece estrategia preventiva contra el dengue basada en territorio y comunidad

Con el objetivo de transformar la respuesta del Estado frente al avance del dengue, el Ministerio de Salud (Minsa) anunció un cambio de estrategia que prioriza el abordaje territorial y el empoderamiento de la comunidad. Así lo señaló el viceministro de Salud Pública, Henry Rebaza, quien impulsa equilibrar los recursos entre el control de la enfermedad y la prevención social que permitirá establecer bases sólidas para reducir el impacto de las enfermedades metaxénicas en el país.

“Si los esfuerzos y todos los recursos van siempre orientados en controlar los efectos del dengue y otras enfermedades metaxénicas, probablemente los resultados sean casi los mismos, pero si, en cambio, equilibramos nuestras fuerzas, administrando capacidades y recursos en la prevención, el abordaje desde el territorio y la participación comunitaria, estaríamos estableciendo bases sólidas para prevenir no solamente el dengue, sino otras enfermedades”, señaló el viceministro de Salud Pública, Henry Rebaza.

La estrategia de intervención territorial en prevención de enfermedades metaxénicas fue expuesta por el viceministro de Salud Pública, quien detalla que, la participación comunitaria los individuos y las familias podrán tomar la responsabilidad de su propia salud y encaminar su bienestar a través de hábitos saludables que van a redundar en beneficio de la comunidad, contribuyendo a su vez, al desarrollo comunitario.

Este enfoque no pretende desvirtuar o descuidar las tareas del Minsa en la atención de salud, el manejo clínico, control vectorial o la vigilancia epidemiológica, sino que coadyuva a integrar a todos en la tarea de prevenir para vivir bien, recalcó el viceministro.

Para consolidar una participación comunitaria es clave conocer la necesidad y efectividad de las intervenciones comunitarias para la prevención, la importancia de la educación para la salud, las posibles dificultades en la puesta en práctica de las intervenciones, el papel de la población en el manejo y almacenamiento de agua segura o la eliminación de residuos, la adaptación de las intervenciones al contexto y con especial énfasis el rol de los actores clave y cuál es su función.

Es importante recalcar que la protección de la salud pública requiere de agua segura. Precisamente la Organización Mundial de la Salud (OMS) define los estándares en el acceso, suministro y calidad del agua y establece el acceso al agua segura como un derecho inalienable.

El viceministro instó a los equipos de especialistas a focalizar sus intervenciones en los distritos de mayor riesgo y orientar sus esfuerzos en fortalecer la prevención en el territorio y la prevención con la comunidad.

El empoderamiento para la salud es un proceso que tiene dimensiones de índole social, cultural o psicológico para lo cual se requiere diseñar estrategias de participación para lograr que integrantes de la comunidad actúen colectivamente con el fin de conseguir una mayor influencia y control sobre los determinantes de la salud y la calidad de vida de su comunidad.

Esta información fue sostenida durante una reunión de trabajo sostenida con el equipo de especialistas, de la Dirección de Prevención y Control de Enfermedades Metaxenicas y Zoonosis, el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades, Dirección de Salud Ambiental e Inocuidad Alimentaria, Instituto Nacional de Salud, Dirección General de Gestión del Riesgo de Desastres y Defensa Nacional en Salud, Secretaría de Coordinación del Consejo Nacional de Salud, Promoción de la Salud, Comunicaciones, entre otras direcciones.

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