En un paso decisivo para la consolidación de la cobertura universal en salud, el Ministerio de Salud (Minsa) oficializó hoy el Decreto Supremo N° 006-2026-SA, norma que incorpora una disposición transitoria clave al Reglamento de la Ley N° 29698, reafirmando el compromiso del Estado con los pacientes que padecen Enfermedades Raras o Huérfanas (ERH).
El principal beneficio de esta medida es la seguridad jurídica y asistencial, pues establece mecanismos de transición evitando que los cambios administrativos o regulatorios frenen la adquisición y entrega de medicamentos biotecnológicos y tratamientos de soporte vital.
“Para una persona con una enfermedad raras y huérfanas, un día sin medicación puede significar un retroceso irreversible. Este decreto es un escudo protector que garantiza que el sistema de salud se adapte al paciente, y no al revés», explicó el doctor Percy Herrera Añazco, director ejecutivo de la Dirección de Enfermedades No Transmisibles, Raras y Huérfanas (DENOT) del Minsa.
Impacto en la Salud Pública
La implementación de esta Tercera Disposición Complementaria Transitoria permitirá optimizar el acceso, al agilizar los procesos de compra estatal bajo el marco de la «preferente atención» que dicta la Ley N° 29698.
También brindará sostenibilidad del tratamiento, asegurando que los pacientes ya diagnosticados mantengan sus esquemas terapéuticos vigentes mientras se adecúan los nuevos protocolos aprobados en 2025.
Y otorgará equidad, al reducir la brecha de atención para las familias que, debido al alto costo de estas patologías, dependen exclusivamente de la respuesta del sector público.
Este decreto se suma al esfuerzo iniciado con el Decreto Supremo Nº 002-2025-SA, modernizando la gestión de las ERH en el Perú, agregó el doctor Herrera Añazco.
“La salud pública nacional se fortalece al reconocer que, aunque estas enfermedades afectan a un número reducido de personas individualmente, en conjunto representan un desafío de salud pública que requiere una respuesta humana y eficiente”, señaló.
De esta manera, el Minsa reitera su compromiso de seguir trabajando por una salud más inclusiva, donde la complejidad de un diagnóstico no sea una barrera para el ejercicio del derecho fundamental a la vida.