Cada 21 de mayo, el mundo conmemora el Día Mundial de la Salud Visual, una efeméride impulsada para generar conciencia sobre la importancia de la prevención y el tratamiento de la pérdida de la visión. En este contexto, Laboratorios Lansier advierte sobre una cifra determinante: según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera (IAPB), el 80% de los casos de discapacidad visual en el mundo son evitables, ya sea porque pueden prevenirse o porque tienen tratamiento efectivo si se diagnostican a tiempo.
A pesar de que la gran mayoría de estas condiciones son manejables, en el Perú la brecha de atención sigue siendo un desafío. La tendencia de los pacientes a acudir al especialista solo cuando presentan una pérdida notoria de la visión o dolor agudo permite que patologías «silenciosas» progresen. Según reportes de salud ocular, los errores refractivos no corregidos y las cataratas siguen siendo las principales causas de discapacidad visual tratable en la población nacional.
Para la Dra. Marleni Mendoza, médico oftalmólogo y asesora científica de Laboratorios Lansier, la prevención es la inversión más rentable en salud: “Celebrar el Día Mundial de la Salud Visual nos obliga a reflexionar sobre nuestra propia responsabilidad. Un chequeo que toma minutos puede evitar años de limitación visual. El 80% de las personas que hoy sufren discapacidad visual podrían haber tenido un destino distinto con un examen anual de rutina”, explica la especialista.
Para combatir la discapacidad visual evitable, la Dra. Mendoza recomienda:
● Realizar un examen oftalmológico completo: No basta con medir la vista para usar lentes. Es indispensable una evaluación que incluya fondo de ojo y presión ocular para descartar glaucoma y enfermedades de la retina, especialmente después de los 40 años.
● Corregir errores refractivos tempranamente: El astigmatismo y la miopía no tratados son la causa más común de discapacidad visual. El uso de lentes con la graduación adecuada previene la fatiga crónica y mejora el rendimiento laboral y escolar.
● Control de enfermedades crónicas: Pacientes con diabetes o hipertensión deben ser evaluados con mayor frecuencia, ya que la retinopatía diabética es una de las principales amenazas de ceguera irreversible en adultos.
● Protección ante la radiación y sequedad: El uso de protección UV certificada y lubricantes oculares ayuda a preservar la salud de la superficie ocular, previniendo daños acumulativos que derivan en cataratas o irritaciones crónicas.
● Eliminar la automedicación: El uso de gotas para el «ojo rojo» sin prescripción es un hábito de alto riesgo. Estos productos pueden contener corticoides que, sin control, elevan la presión del ojo y dañan el nervio óptico permanentemente.
Finalmente, la asesora científica de Laboratorios Lansier recalca que el diagnóstico temprano es clave para preservar la independencia y la calidad de vida. “Este 21 de mayo hacemos un llamado a la acción: la salud visual es la base de nuestra autonomía. No hay que esperar a notar visión borrosa o pérdida