En una verdadera proeza médica, especialistas del Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen de EsSalud lograron reconstruir con éxito el rostro de Karina, una paciente de 53 años que había perdido el paladar duro y la estructura nasal a causa de una agresiva e inusual infección ósea.
Esta grave condición no sólo comprometía su estética, sino que le impedía comunicarse y provocaba que los alimentos se filtraran constantemente por la cavidad nasal.
El cirujano de cabeza y cuello, doctor Roberto Ayvar, explicó que para devolverle la funcionalidad y reconstruir el rostro de la paciente se diseñó una estrategia quirúrgica de alta complejidad desarrollada en dos etapas.
En la primera fase, orientada a la reconstrucción del paladar, los especialistas utilizaron un colgajo libre de tejido extraído del propio antebrazo de la paciente, conectando arterias y venas a los vasos sanguíneos del cuello para restablecer la zona afectada.
Posteriormente, en la segunda fase de reconstrucción nasal, se emplearon injertos de costilla y del hueso cúbito con el objetivo de brindar soporte y devolver la forma a la nariz, que había colapsado como consecuencia de la infección.
«Estas sofisticadas intervenciones quirúrgicas demandaron entre ocho y diez horas de labor debido a la extrema precisión requerida. El equipo médico utilizó microscopios de alta resolución, sierras y motores especializados para unir vasos sanguíneos milimétricos y modelar las estructuras óseas», detalló el Dr. Ayvar, destacando que el servicio opera bajo estándares médicos del primer mundo.
Hito peruano
Este caso representa un hito de la medicina peruana, ya que este tipo de pérdidas masivas de tejido suelen presentarse casi exclusivamente en pacientes con cáncer avanzado y no por infecciones. La exitosa recuperación de Karina demuestra la alta capacidad resolutiva y la vanguardia tecnológica del hospital de EsSalud ante patologías complejas y sumamente atípicas.
Actualmente, la paciente evoluciona favorablemente en una fase que ha transformado por completo su calidad de vida.
«Me han devuelto la vida. Gracias a estas cirugías he vuelto a respirar, a comer y hablar correctamente sin necesidad de usar incómodas prótesis. Siento que he vuelto a nacer», expresó la paciente.