Ante la intención del Poder Ejecutivo de implementar un Decreto Supremo que incremente el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC), la Asociación de Bebidas sin Alcohol del Perú (ABRESA), en línea con la preocupación expresada por otros gremios, manifiesta lo siguiente:
1. Inestabilidad regulatoria y falta de predictibilidad: Expresamos nuestra profunda preocupación por la decisión del gobierno de modificar reglas tributarias relevantes a pocas semanas de un cambio de mando. Introducir modificaciones de esta magnitud en plena ejecución del año fiscal genera incertidumbre y debilita la confianza necesaria para sostener la inversión privada, la producción y la generación de empleo formal en el país.
2. Carga tributaria desproporcionada y estándares internacionales: Actualmente, la industria de bebidas no alcohólicas en el Perú soporta una de las presiones tributarias más altas del mundo (ISC: 12%, 17% y 25% e IGV: 18%) y que nos aleja drásticamente del 8% que indica la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), posicionando al Perú como un caso atípico de presión sobre el sector formal.
3. Uso del ISC con fines netamente recaudatorios: El uso recurrente del ISC como una herramienta para atender necesidades fiscales de corto plazo desnaturaliza su propósito original. Si bien este impuesto se justifica bajo la premisa de salud pública, la evidencia muestra que su motivación actual es predominantemente recaudadora, debido a que lo recaudado por el sector entre 2018 y 2025 supera los 6,430 millones de soles.
4. Riesgo crítico para la cadena de valor y el pequeño comercio: Un incremento adicional sería devastador para los eslabones más vulnerables de nuestra cadena. Cualquier aumento del ISC se traslada en una caída drástica de las ventas que afecta directamente a más de 535 mil bodegas, 60% de las cuales son administradas por mujeres, que ya enfrentan un entorno crítico debido a la inseguridad, extorsiones y el cierre de miles de establecimientos en lo que va del año.
5. Eficiencia del gasto frente a mayores impuestos: Advertimos que la consolidación fiscal no debe limitarse a trasladar mayores cargas a quienes ya operan en la formalidad. Antes de aumentar impuestos, el Estado debe discutir cómo mejorar la calidad y eficiencia del gasto público.
6. Resultados y consistencia de la política vigente: Modificar una estructura que ya cumple con objetivos de salud pública evidencia la falta de un sustento técnico para un incremento impositivo, transformando la medida en una iniciativa de naturaleza estrictamente recaudatoria que frena el dinamismo de la industria, cuyo portafolio supera el 71% de bebidas con bajo contenido de azúcar.
Desde ABRESA, reafirmamos nuestro compromiso con el desarrollo del Perú e instamos a las autoridades a mantener políticas tributarias predecibles y basadas en evidencia técnica. El país requiere estabilidad y competitividad, no medidas de último minuto que comprometan el sustento de miles de familias peruanas.