Cusco.- HÖSĖG, la marca peruana de moda sostenible y accesorios, consolida su retorno a Cusco con tres puntos de venta: el HÖSĖG Café, HÖSĖG Plaza de Armas y un tercer local en el Marriott Cusco (próxima apertura en 2025). Esta expansión —que incluye un concepto de café especializado y asociado con productoras locales— refleja su apuesta por integrar moda, cultura y gastronomía. «Cusco es nuestro ADN: aquí nació la visión de una peruanidad innovadora», destaca Juan Carlos Sznak, gerente general de Hösėg.
La apertura de HÖSĖG Café es un hito clave: ofrece café cusqueño de especialidad (variedades con notas de chocolate y frutales), medialunas y cervezas artesanales, en un espacio diseñado para fomentar las conexiones humanas. La inversión total en 2025 supera los S/ 400 mil e incluye alianzas con mujeres productoras del Cusco. «No solo vendemos productos, sino historias de colaboración con impacto social», añade Juan Carlos.
La expansión se apoya en su tecnología Älpafill —primera patente peruana de textilería de alpaca— desarrollada con el apoyo de Proinnóvate. Esta innovación combina alpaca (60%) y poliéster (40%) para lograr una fibra técnica, estable y resistente al agua. Su presencia en Cusco refuerza el compromiso de HÖSĖG con la sostenibilidad y la tecnología. Además, su modelo de co-branding con empresas representa hoy el 33% de sus ventas.
Con 6 tiendas en Perú (Lima y Cusco), tres puntos de venta en el aeropuerto de Santiago y operaciones en Estados Unidos con almacén propio, la marca proyecta cerrar el 2025 con S/ 3.4 millones en ventas, casi el doble del año anterior. En el primer trimestre, duplicaron sus ventas respecto al mismo periodo de 2024, y su ticket promedio de compra alcanza los S/ 520. La venta online ya representa el 15% del canal B2C y apunta a crecer con fuerza este año.
Con descuentos del 10% para los cusqueños y experiencias diseñadas para turistas, HÖSĖG busca ser un referente de moda sostenible y economía colaborativa, con una inversión que podría superar los S/ 500 mil al concretar su tercer local en Cusco. «Este año, apuntamos a que el 78% de las ventas provenga del B2C, sin descuidar alianzas corporativas” explica el líder de Hösėg.
La sostenibilidad es un eje transversal: además de abrigar a más de 23 mil niños en zonas altoandinas, HÖSĖG destina el 2% de cada venta a su alianza con Pachamama Raymi (desde 2018), donde cada producto comercializado siembra un árbol —desde el plantón en viveros hasta su traslado a montañas en temporada húmeda—. A esto se suman alianzas, como la que se generó con Valley Camp en Pitumarca, donde se entregaron casacas técnicas y celebraron el lanzamiento de Älpafill. «No es solo vender: es que cada compra active un círculo virtuoso de impacto», concluye Sznak.
HÖSĖG refuerza su presencia en Cusco
