Las pruebas de laboratorio son esenciales para identificar alteraciones hepáticas antes de que aparezcan complicaciones graves como cirrosis o cáncer.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la hepatitis vírica es la segunda causa infecciosa de muerte en el mundo: el 83 % de los decesos son atribuidos a la hepatitis B y el 17 % a la hepatitis C. El diagnóstico temprano es clave para romper este ciclo, especialmente cuando se combina con un seguimiento continuo de la salud del hígado.
En Perú, la hepatitis C crónica sigue siendo una amenaza silenciosa. El Ministerio de Salud (Minsa) estimó que en 2024 había 34,111 personas con la infección. Sin embargo, para 2025, el Centro Nacional de Telemedicina de EsSalud reportó que solo 3 de cada 10 pacientes logran ser diagnosticados.
La enfermedad ataca directamente al hígado y, en la mayoría de los casos, avanza sin síntomas evidentes, lo que dificulta su detección oportuna. Cuando no se trata a tiempo, puede derivar en fibrosis hepática, cirrosis o incluso cáncer de hígado.
“Hoy contamos con tecnologías que permiten detectar marcadores de inflamación, evaluar la función hepática e identificar signos de fibrosis de forma más rápida y precisa”, explicó Hélida Silva, directora de Medical Affairs para América Latina de Siemens Healthineers. “Estas herramientas son fundamentales tanto para el diagnóstico como para el seguimiento de la salud del hígado en pacientes con hepatitis”.
El diagnóstico por laboratorio resulta esencial para detectar y monitorear enfermedades hepáticas. Existen pruebas que evalúan la función del hígado —como ALT, AST o bilirrubina—, además de marcadores serológicos y moleculares que permiten identificar hepatitis B y C y medir la carga viral para orientar el tratamiento. También es posible evaluar el grado de fibrosis sin recurrir a biopsias, gracias a biomarcadores validados internacionalmente como FIB-4, APRI, ELF, o métodos como la elastografía. Estas herramientas permiten actuar antes de que el daño sea irreversible.
Fatiga persistente, dolor abdominal, náuseas, ictericia (coloración amarilla de piel y ojos), orina oscura o heces muy claras pueden ser señales de alerta. Ante estos síntomas, o si se pertenece a un grupo de riesgo, lo recomendable es acudir al médico y solicitar una evaluación del hígado.
“Invertir en pruebas, ampliar el acceso al diagnóstico y crear conciencia sobre la salud hepática son pasos esenciales para frenar esta enfermedad silenciosa”, concluyó Silva.
Acerca de Siemens Healthineers
Siemens Healthineers lidera avances en el cuidado de la salud. Para todos. En todas partes. De manera sostenible. La compañía es un proveedor global de equipos, soluciones y servicios para el sector salud, con presencia en más de 180 países y representación directa en más de 70.
Como empresa líder en tecnología médica, Siemens Healthineers está comprometida con mejorar el acceso a la atención en comunidades desatendidas en todo el mundo, trabajando para superar las enfermedades más prevalentes. Sus principales áreas de actividad incluyen imagenología, diagnóstico, cuidados oncológicos y terapias mínimamente invasivas, complementadas por tecnologías digitales e inteligencia artificial.
En el año fiscal 2024, que finalizó el 30 de septiembre de 2024, Siemens Healthineers contó con aproximadamente 72,000 empleados en todo el mundo y generó ingresos cercanos a 22,400 millones de euros.