Cada 26 de setiembre se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Embarazo adolescente, una fecha que busca visibilizar los desafíos que enfrentan miles de niñas y adolescentes en el país, así como resaltar los avances logrados y la urgencia de reforzar políticas públicas para garantizar sus derechos.
En Perú, de enero a julio del 2025, 18,184 niñas y adolescentes menores de 19 años han sido madres a nivel nacional, según datos del Certificado de Nacido Vivo (MINSA – enero-julio 2025). De ese total, 8,631 corresponden a madres menores de 19 años provenientes de zonas rurales. (Certificado del nacido Vivo – MINSA – enero-julio 2025).
Además, en el 2024, se produjeron 244 muertes maternas. De ese total, el 14.4% de muertes maternas corresponden a niñas y adolescentes menores de 19 años. (CNC – MINSA, mortalidad materna)
Entre las principales situaciones que incrementan el embarazo adolescente destacan:
- Escasa comunicación familiar y persistencia de tabúes sobre sexualidad.
- Violencia sexual, coerción y entornos de alta tolerancia al machismo.
- Falta de acceso a servicios de salud amigables para adolescentes, asegurando confidencialidad y calidad en la atención.
Estas condiciones traen consecuencias como: abandono escolar, riesgos en salud materna e infantil, impactos psicológicos y sociales, reproducción de ciclos de pobreza y mayor vulnerabilidad en comunidades indígenas y rurales.
Un esfuerzo articulado por enfrentar la problemática
Ante este contexto, Plan International, viene trabajando para que más de 16 mil adolescentes en el último año reconozcan sus derechos y sean capaces de decidir sobre sus futuros. Además, se articula con organismos de salud, educación, comunidad, padres y madres de familia para que se garantice la atención y acompañamiento a adolescentes y jóvenes, generando acciones como:
- En Piura se contribuyó con la implementación de 17 consultorios diferenciados en 4 distritos, ampliando la cobertura para la atención integral de adolescentes. Además, más de 400 adolescentes participaron en programas de formación donde aprendieron a identificar situaciones de violencia y el uso de mecanismos de reporte con enfoque de género, promoviendo su empoderamiento y ejercicio de derechos.
- En Loreto, a través de sus proyectos como Decidamos Ya —implementado entre 2019 y 2022 con apoyo del Gobierno de Canadá— promovieron el liderazgo juvenil, el acceso a 25 servicios de salud amigables y campañas con familias y escuelas para derribar tabúes y prevenir la violencia sexual.
Prevenir el embarazo adolescente no solo es una prioridad de salud pública, sino también una apuesta por el futuro de las adolescencias y juventudes. Es imprescindible que Estado, sociedad civil, cooperación internacional, familias y comunidades actúen de manera articulada. Esta fecha nos invita a reafirmar que priorizar la prevención del embarazo adolescente es invertir en la igualdad, la salud y el desarrollo del país.
