Los griefbots son programas capaces de recrear conversaciones con personas fallecidas cuyo terreno se está expandiendo hasta ser una herramienta de acompañamiento emocional para quienes enfrentan un proceso de duelo. Un informe citado por Scientific American revela que estas interfaces podrían brindar alivio, pero también plantean preguntas éticas y psicológicas sobre su uso.
“Hoy, cerca del 40% de las personas que atraviesan un duelo buscan apoyo emocional en plataformas digitales, y los griefbots están comenzando a cubrir parte de esa necesidad”, señala Patricia Paulet, subdirectora de las facultades de Ingeniería y Tecnología de IDAT.
¿Qué son los griefbots y qué los hace tan particulares?
Los griefbots —también llamados deadbots, “réplicas digitales” o “avatares memoriales”— emplean IA generativa para simular la manera de hablar, reaccionar y expresarse de alguien que ya no está. Para construirlos, se procesan mensajes, audios, videos y descripciones de personalidad, con el fin de generar un modelo conversacional extremadamente parecido al ser querido.
Su funcionamiento se basa en grandes modelos de lenguaje capaces de analizar patrones emocionales y lingüísticos. Empresas en distintos continentes ya ofrecen estos servicios, mientras que algunos usuarios recurren a aplicaciones como Replika o Character.ai para crear sus propias versiones caseras.
Alivio emocional y libertad para expresar el dolor
El trabajo desarrollado por la investigadora Anna Xygkou y el psicólogo Robert Neimeyer recogió testimonios de personas que utilizaron griefbots tras la pérdida de un familiar. Según contaron, la interacción con estas herramientas permitió expresar emociones de forma más abierta, sin la presión social de “superar” el duelo rápidamente.
Una de las conclusiones más llamativas del estudio fue que los griefbots no fomentaron conductas de aislamiento. Por el contrario, los participantes manifestaron sentirse más tranquilos al compartir sus emociones con otros y mantener sus vínculos sociales activos.
Riesgos psicológicos
A pesar de los posibles beneficios, expertos citados por Scientific American recomiendan cautela. Asimismo, advierten que estas simulaciones pueden reforzar la idea de que el vínculo con la persona fallecida es todavía real, dificultando la aceptación.
Según el informe, entre el 7% y el 10% de las personas en duelo presentan estilos de apego ansioso, lo cual podría generar vínculos dependientes o incluso adictivos con los bots.
“Debemos considerar que cerca del 25% de los usuarios intensivos de IA emocional desarrollan apego a sus herramientas digitales. Con los griefbots, ese riesgo podría ser mayor si no existe acompañamiento profesional”, advierte la especialista de IDAT.
Un futuro prometedor, pero con reglas claras
Diversos académicos y filósofos comparan el vínculo con los griefbots con la relación emocional que generan personajes de ficción: no son reales, pero pueden producir sensaciones auténticas. Esto abre nuevas puertas en la terapia del duelo, siempre que su uso sea supervisado y no se presente como sustituto de un proceso psicológico tradicional.
“La IA está creando nuevas formas de mantener vivos los recuerdos, pero alrededor del 60% de estas innovaciones aún no cuenta con marcos regulatorios que protejan a los usuarios emocionalmente vulnerables. Si no se establecen guías claras, podríamos terminar abusando de herramientas diseñadas para sanar.”
Los griefbots representan una revolución emocional y tecnológica que podría transformar la manera en que vivimos el duelo. Sin embargo, su impacto dependerá de cómo la sociedad, los especialistas y la industria tecnológica decidan manejarlos.
