Una prospección de geofísica avanzada realizada en el subsuelo de la Plazuela San Francisco, en el Centro de Lima, confirmó la existencia de estructuras arqueológicas distribuidas en tres zonas principales: al frente de la Iglesia de la Soledad, en la parte lateral del templo principal y frente a la entrada de la Capilla.
Los estudios, encargados por la Orden Franciscana de los XII Apóstoles del Perú al investigador español Luis Avial, director técnico de la empresa nacional especializada en geofísica Falcon High Tech, confirmaron que la mayor parte de los vestigios son estructuras verticales pétreas y otros elementos de menor densidad, como solados o áreas cimentadas.
Para la Orden religiosa, el hallazgo de estructuras arquitectónicas contradice la versión de la Municipalidad Metropolitana de Lima, cuyos funcionarios aseguraron que no había vestigio monumental alguno debajo de la Plazuela de San Francisco. En tal sentido, señaló que cualquier obra que se ejecute en dicha área debe realizarse con cuidados extremos para evitar seguir dañando esas estructuras que permitirán comprender y, sobre todo, preservar mejor la historia antigua de la ciudad.
El responsable de los estudios geofísicos, Luis Avial, ha logrado centenares de importantes hallazgos arqueológicos, minerales y de restos humanos en diversas partes del mundo, entre ellos del escritor cumbre de la literatura universal, don Miguel de Cervantes Saavedra. En sus estudios, utiliza sofisticados equipos de fotogrametría, sensores aéreos y georradares para hacer prospecciones del subsuelo, según explicó en una conferencia de prensa realizada hoy para dar a conocer sus hallazgos más importantes.
No obstante la presencia de escombros, desmonte y elementos de obra dejados por la demolición del muro perimetral de la Plaza San Fracisco, dispuesta por la comuna metropolitana, se ha podido avanzar con las investigaciones y determinar la existencia de valiosos restos monumentales.
La investigación, ejecutada sobre un área de 3,220 metros cuadrados con técnicas de prospección no invasivas, refuerza la hipótesis de la presencia de restos urbanos de épocas tempranas de la ciudad o posiblemente más antiguos.
Para los religiosos de la Orden Franciscana, que también estuvieron presentes en la conferencia de prensa, dichos indicios obligan a replantear cualquier intervención en el área y a elevar los estándares de cuidado que exige un entorno con potencial arqueológico. “La evidencia técnica demuestra que el subsuelo guarda memoria material de la Lima Antigua. Cualquier obra debe ejecutarse con el rigor que corresponde a un patrimonio de esta naturaleza”, sostuvo Fray José Surita, vocero de la Orden Franciscana. También demandó la implementación de protocolos estrictos de conservación y supervisión especializada antes de proseguir con trabajos en la zona.
En la conferencia de prensa también se explicó al detalle la metodología aplicada, los resultados obtenidos y sus implicancias para la protección del patrimonio histórico del Centro de Lima.