Becas educativas: clave para frenar la deserción universitaria en el Perú

Acceder a la educación superior en el Perú no siempre asegura poder terminarla. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Hogares (2023), solo el 21,4 % de los jóvenes entre 15 y 29 años ha ingresado a la educación universitaria. Asimismo, según Deloitte, un 35 % no siguió estudios superiores tras terminar el colegio, principalmente por dificultades económicas.

Frente a este panorama, las becas y los programas de apoyo financiero han cobrado un rol cada vez más relevante. Además de facilitar el acceso, estos mecanismos permiten sostener la trayectoria educativa de estudiantes con alto potencial y evitar que el talento se pierda por falta de recursos.

En esa línea, la Universidad de Lima ha desarrollado un conjunto de becas orientadas tanto al acceso como a la permanencia. Solo en 2025, la institución otorgó más de 1300 de estos beneficios a sus estudiantes, lo que evidencia la creciente demanda de este tipo de apoyos en el contexto actual.

Becas para fomentar la inclusión educativa
Entre estas iniciativas destacan las becas que reconocen el alto rendimiento académico, como la Beca Oficio, otorgada al alumno que obtiene el primer puesto en su carrera y que, durante el primer ciclo de 2026, benefició a 17 estudiantes.
Durante la ceremonia de reconocimiento y entrega de becas, Patricia Stuart, rectora de la Universidad de Lima, destacó que la universidad brinda oportunidades para que los estudiantes puedan comprender y transformar el mundo, y explicó que las becas son el resultado de esfuerzo, disciplina y constancia: “La universidad no solo abre las puertas hacia nuevos conocimientos, brinda algo muy valioso, una nueva forma de entender el mundo, de cuestionarlo, de interpretarlo y de transformarlo. Detrás de este reconocimiento hay disciplina, decisiones difíciles y constancia. Este no es un punto de llegada, es un punto de partida”, enfatizó.
Asimismo, la institución cuenta con programas integrales como la Beca Ilse Wisotzki, que cubre la totalidad de gastos durante la carrera y es otorgada anualmente a jóvenes destacados de colegios nacionales. Este año, la Universidad de Lima permitió que 9 estudiantes accedan a una formación universitaria con apoyo total.

“Las becas Ilse Wisotzki son mucho más que un apoyo económico, son una muestra de confianza de la Universidad hacia los jóvenes, porque tienen un gran talento y porque sabemos todo lo que van a llegar a construir con el tiempo. Detrás de cada joven, hay una historia, hay una familia, hay un esfuerzo constante y, sobre todo, una decisión muy clara de seguir adelante”, sostuvo la rectora durante su discurso.
A estos beneficios se suman esquemas de beca-crédito para alumnos con buen desempeño que enfrentan dificultades económicas temporales, así como apoyos dirigidos a quienes destacan en el ámbito deportivo y representan a la institución.
De esta manera, las becas dejan de ser únicamente un beneficio individual para convertirse en una herramienta clave para la retención de talento. Garantizar la continuidad educativa no solo responde a un desafío social, sino también a una apuesta por el desarrollo.

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