En el Perú, muchas personas que padecen alguna enfermedad acuden al médico cuando ésta ya está avanzada, y las posibilidades de curación o de tener un daño no incapacitante son ya mucho menores.
Contribuye a esto que muchas enfermedades pueden desarrollarse de manera silenciosa durante años.
En el marco del mes de la Salud, especialistas hacen un llamado a priorizar la atención preventiva como una herramienta clave para reducir riesgos y mejorar la calidad de vida.
“Con las medidas preventivas, incluyendo hábitos saludables como una alimentación adecuada, mantener actividad física, dormir bien, cuidar la salud mental, y evitando hábitos nocivos como el tabaco, se puede disminuir el riesgo de enfermar y mejorar nuestras posibilidades cuando la enfermedad se hace presente”, explica el Dr. Pedro Bedoya Pacheco, especialista en Medicina Interna de la Clínica Anglo Americana.
Pese a ello, muchas personas siguen postergando estas evaluaciones por falta de tiempo, miedo al diagnóstico o la creencia de que, al no presentar síntomas, no es necesario acudir al médico. No obstante, esta decisión puede tener consecuencias importantes.
La prevención también cumple un rol determinante en enfermedades graves como el cáncer. En algunos casos, incluso, puede evitar su aparición. “El cáncer de colon, por ejemplo, se puede prevenir. A diferencia de otras neoplasias, no aparece de novo en el tejido sano; surge en un pólipo inicialmente benigno que se maligniza en el transcurso de algunos años; si este pólipo se detecta en una colonoscopía y es extirpado, la neoplasia no aparecerá. Otras neoplasias pueden ser detectadas en etapas tempranas, lo que significa mejor pronóstico y tratamientos menos agresivos”, detalla el doctor.
El rol del médico y la educación en salud
El rol de los profesionales de la salud es clave en la promoción de la prevención. No solo implica diagnosticar y tratar enfermedades, sino también educar al paciente, personalizar las medidas preventivas según su perfil y acompañarlo en el proceso de cuidado de su salud. De forma complementaria, fortalecer una cultura preventiva en el país requiere mejorar el acceso a información clara y educación en salud. Esto debe empezar desde etapas tempranas, como la formación escolar, promoviendo hábitos saludables que incluso puedan trasladarse al entorno familiar.
Asimismo, son necesarias campañas masivas de concientización y el fortalecimiento de un sistema de atención primaria de calidad que facilite el acceso oportuno a servicios de prevención.
¿Cómo incorporar la prevención en la rutina?
El especialista recomienda adoptar acciones concretas para cuidar la salud de manera integral:
- Realizar un chequeo médico general de forma periódica.
- Mantener una alimentación balanceada y actividad física regular.
- Dormir adecuadamente y cuidar la salud mental.
- Evitar el consumo de tabaco y alcohol.
- No automedicarse y acudir al médico ante síntomas persistentes.
En ese contexto, es importante incorporar las consultas médicas preventivas como parte de la rutina y no solo acudir cuando aparecen molestias. Realizar controles periódicos permite identificar riesgos a tiempo y tomar decisiones informadas sobre la salud.
