El Instituto Nacional de Calidad (Inacal), entidad adscrita al Ministerio de la Producción, consolidó su Sistema de Gestión Antisoborno al obtener la recertificación internacional en la norma ISO 37001:2016, fortaleciendo los mecanismos de prevención, detección y gestión de riesgos de soborno, así como la integridad y las prácticas transparentes en los servicios vinculados a la calidad y la medición en el país.
El proceso, validado por la certificadora internacional AENOR, no solo ratifica el cumplimiento de estándares globales, sino que evidencia la madurez del sistema antisoborno implementado por la entidad, incorporando mejoras en su alcance y en los controles aplicados a sus procesos técnicos.
“Este logro no es solo una recertificación, es la validación de un sistema que evoluciona y se fortalece para garantizar servicios públicos confiables, con reglas claras y sin espacios para la corrupción”, señaló César José Bernabé Pérez, presidente ejecutivo del Inacal.
La recertificación, vigente hasta 2027, abarca servicios metrológicos estratégicos como la calibración y verificación de equipos e instrumentos de medición; la aprobación de modelos de instrumentos sujetos a control metrológico; la homologación de certificados de aprobación de modelo emitidos en el extranjero; y el reconocimiento como Unidad de Verificación Metrológica (UVM).
Asimismo, comprende la evaluación del aseguramiento metrológico en fábricas; la aprobación de Normas Metrológicas Peruanas; la ejecución de ensayos de aptitud; la producción de Materiales de Referencia Certificados (MRC); y la disposición al usuario de Normas Técnicas Peruanas, textos afines y Normas Técnicas Internacionales.
Este avance tiene un impacto directo en la confianza del mercado y en la competitividad del país, al asegurar que los servicios vinculados a la calidad, clave para los sectores productivos, el comercio y las exportaciones se desarrollen bajo estándares de integridad reconocidos internacionalmente.
Además, el sistema permite gestionar de manera sistemática los riesgos de soborno, reforzando la trazabilidad de los procesos, la transparencia en la toma de decisiones y el cumplimiento de obligaciones legales, en línea con la Política Nacional de Integridad y Lucha contra la Corrupción.
Con esta recertificación, el Inacal se posiciona como una entidad pública que no solo adopta estándares internacionales, sino que los integra en su gestión operativa, contribuyendo a fortalecer la confianza ciudadana y empresarial en los servicios del Estado.