Con el objetivo de fortalecer la atención integral de niños con discapacidad o en riesgo de adquirirla, el Ministerio de Salud (Minsa), a través de la Dirección de Prevención y Control de la Discapacidad, y la Dirección de Educación Básica Especial del Ministerio de Educación (Minedu) sostuvieron una reunión de trabajo para consolidar la articulación entre los servicios de salud y los Programas de Intervención Temprana (PRITE) en todo el país.
El PRITE es un servicio gratuito que brinda atención no escolarizada a las niñas y niños menores de 3 años con discapacidad o en riesgo de adquirirla. Realiza acciones de prevención, detección y atención oportuna a la niña y al niño, la familia y la comunidad para su inclusión en los servicios de la educación inicial, de la educación básica regular o en los centros de educación básica especial.
Durante el encuentro, ambas entidades coincidieron en la importancia de sumar esfuerzos desde los sectores Salud y Educación para garantizar una atención oportuna en los primeros años de vida, etapa clave para el desarrollo de habilidades cognitivas, motoras, comunicativas y sociales en los niños.
Esta articulación permite que, desde los establecimientos de salud, se detecten de manera temprana posibles alteraciones en el desarrollo infantil y se realice la derivación oportuna a los PRITE, donde los menores reciben atención educativa especializada que complementa el tratamiento en salud.
Richard Ruiz Moreno, director de la Dirección de Prevención y Control de la Discapacidad del Minsa, destacó la importancia de este trabajo conjunto entre ambos sectores para asegurar una atención integral desde los primeros años de vida. “Detectar a tiempo y actuar de manera coordinada nos permite mejorar significativamente el desarrollo y la calidad de vida de los niños con discapacidad o en riesgo de adquirirla”, señaló.
El trabajo conjunto busca asegurar una atención continua, en la que los niños no solo accedan a diagnóstico y tratamiento médico, sino también a intervenciones educativas que potencien su desarrollo y favorezcan su inclusión desde la primera infancia.
Asimismo, se destacó el rol de las familias en este proceso, promoviendo su participación activa en el acompañamiento del desarrollo de sus hijos, tanto en el hogar como en los espacios de atención.
De acuerdo con Carmen Malca Torrejón, responsable de los Programas de Intervención Temprana del Minedu, existen 131 PRITE a nivel nacional, por lo menos uno en cada región del país. Las regiones que lideran con mayor número de PRITE son Cusco con 21 y Lima con 18.
“Solo en el último año, más de 6000 niños menores de tres años con discapacidad (síndrome de Down, discapacidad sensorial, discapacidad física, alertas de espectro autista, entre otros) o en riesgo de adquirirla fueron atendidos a través de estos programas, evidenciando la importancia de seguir fortaleciendo su articulación con los servicios de salud”, dijo.
El Minsa reafirma su compromiso de continuar impulsando acciones coordinadas con el sector Educación, orientadas a cerrar brechas en la atención de la primera infancia y garantizar que más niños accedan a servicios oportunos y de calidad desde sus primeros años de vida.