Consultorio Financiero Mibanco: Cómo optimizar tu tiempo cuando eres emprendedor

Para un emprendedor, el día no siempre empieza cuando abre su negocio ni termina cuando baja la reja. Entre atender clientes, responder mensajes, revisar pagos, coordinar con proveedores, publicar en redes, ordenar inventario y resolver imprevistos, muchas veces la jornada se va en solucionar inconvenientes y no necesariamente en hacer crecer el negocio.

El dinamismo emprendedor en el Perú confirma que cada vez más personas están apostando por crear su propio camino. Solo entre julio y setiembre de 2025 se crearon 101,556 empresas en el país, según el INEI; sin embargo, en ese mismo periodo también se registraron más de 50 mil bajas empresariales, lo que demuestra que emprender no solo exige iniciativa, sino también orden, foco y capacidad de gestión. 

Para Roberto Percca, gerente de Desarrollo del Emprendedor y especialista del Consultorio Financiero de Mibanco, optimizar el día no significa llenarlo de más tareas, sino aprender a distinguir qué actividades realmente mueven el negocio.

“Un emprendedor no crece por estar ocupado todo el día, sino por tomar mejores decisiones y tener una estrategia sobre su tiempo, su dinero y su energía”, señala Percca.

En ese sentido, Roberto Percca comparte cinco claves para que los emprendedores puedan organizar mejor su día y convertir cada jornada en una oportunidad real de crecimiento:

1.     Empieza el día con una decisión de negocio:

Antes de abrir WhatsApp, revisar redes o atender urgencias, define cuál será la acción más importante del día para generar ventas, cobrar mejor, reducir costos o mejorar la atención al cliente. No todos los pendientes tienen el mismo peso. Una buena práctica es elegir una “tarea ancla”: aquello que, si se cumple, hará que el día haya valido la pena para el negocio.

2.     Divide tu jornada en bloques:

Muchos emprendedores trabajan todo el día, pero cambian de actividad cada minuto: responden mensajes, atienden clientes, revisan stock, hacen pedidos y vuelven a responder mensajes. Ese salto constante desgasta y reduce la productividad. Organiza bloques específicos para ventas, atención, compras, administración y redes sociales. Por ejemplo, responder consultas en tres momentos del día puede ser más eficiente que hacerlo cada vez que llega una notificación que muchas veces no termina en una compra.

3.     Crea un tablero diario de control financiero:

Optimizar el tiempo también implica saber dónde está parado tu negocio. Dedica 10 minutos al inicio o cierre del día para revisar cuatro datos: cuánto dinero entró, cuánto salió, qué pagos están pendientes y qué producto o servicio se movió más. Este hábito evita que el emprendedor tome decisiones “a ciegas” y le permite ajustar compras y promociones para hacer más sostenible el negocio.

4.     Usa tu celular como centro de gestión:

El celular puede convertirse en una herramienta clave para vender, cobrar, mostrar productos, registrar pedidos, tomar fotos para redes, guardar comprobantes y coordinar entregas. La clave está en usarlo de manera estratégica. Por ejemplo, hoy ya no es necesario ir a una agencia para realizar un giro o pagar un servicio: bancos como Mibanco permiten hacer transferencias de forma segura por WhatsApp, sin salir de la app. Así, el emprendedor puede ahorrar tiempo, atender pedidos, organizar pagos a proveedores y tomar mejores decisiones para su negocio.

5.     Cierra el día preparando el siguiente:

Los últimos 15 minutos de la jornada pueden marcar la diferencia. Antes de terminar, revisa pedidos pendientes, separa mercadería para el día siguiente, confirma pagos por cobrar y define las tres prioridades de mañana. Esto permite empezar el nuevo día con dirección y no con la sensación de estar corriendo detrás del negocio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *