En medio de la intensa coyuntura política que vive el Perú, dos de las instituciones más importantes del sector evangélico decidieron pronunciarse para aclarar su posición frente a las elecciones. Tanto la Unión de Iglesias Cristianas Evangélicas del Perú (UNICEP) como el Concilio Nacional Evangélico del Perú (CONEP) coincidieron en señalar que su misión no es hacer campaña política, sino promover la fe, los valores cristianos y la oración por la nación.
A través de comunicados oficiales, ambas organizaciones, que forman parte de los espacios de diálogo con el Estado y representan a un amplio sector de las iglesias evangélicas del país, rechazaron cualquier intento de atribuirles respaldo institucional a algún candidato o agrupación política.
UNICEP recordó que es una institución que “no mantiene partidarismo político alguno ni respalda ninguna candidatura ni organización política”, reafirmando además su vocación pastoral y de servicio. En su pronunciamiento, la entidad destacó que respeta la libertad de conciencia y las decisiones políticas individuales de sus miembros, dejando en claro que sus espacios y recursos no son utilizados para fines proselitistas.
Por su parte, CONEP manifestó que las iglesias que representa “no realizan actividad político-partidaria ni respaldan institucionalmente a organización política o candidatura alguna”. Asimismo, señaló que no ha suscrito pactos, acuerdos o compromisos de carácter político con ningún movimiento o candidato y rechazó cualquier declaración que pretenda comprometer a la comunidad evangélica en favor de determinada opción electoral.
Ambas organizaciones hicieron un llamado a los creyentes a ejercer un voto responsable e informado, guiado por la conciencia y los valores cristianos. Pero, sobre todo, insistieron en que el papel de la Iglesia en este momento histórico es elevar oraciones por el país.
UNICEP exhortó a sus miembros y al Cuerpo de Cristo a “orar por el futuro de la nación, buscando siempre el bien común y la justicia social”, mientras que CONEP convocó a todas las iglesias evangélicas a perseverar en la oración por el Perú, sus autoridades y por un proceso electoral pacífico y transparente.
El mensaje de ambas instituciones es claro: los cristianos evangélicos pueden ejercer libremente su derecho al voto, pero las iglesias no respaldan oficialmente a ningún candidato. Su compromiso, señalan, es seguir trabajando por la unidad, la paz, la libertad de conciencia y la búsqueda del bienestar de todos los peruanos.
En tiempos de división y confrontación política, UNICEP y CONEP recuerdan que la fe cristiana llama a la responsabilidad ciudadana, pero también a la oración, la reflexión y el respeto por las decisiones democráticas de cada persona.