La industria de fondos mutuos en Perú registró un crecimiento de 9,41% durante la primera mitad de 2026, alcanzando un patrimonio administrado superior a los S/ 64,000 millones, un desempeño sin precedentes.
“El mercado de fondos mutuos refleja una posición sólida de los inversionistas locales, quienes continúan apostando por el crecimiento de sus patrimonios a pesar de un entorno marcado por la incertidumbre del reciente proceso electoral y la volatilidad de los mercados internacionales”, declaró Antonio Cevallos, Gerente General de BBVA Asset Management en Perú.
De acuerdo al especialista, se prevé que el sector alcance una expansión anualizada cercana al 20% sustentada en la alta liquidez del mercado y la rápida adopción de canales digitales.
Crecimiento sostenido frente a la incertidumbre local y global
El dinamismo de la industria en 2026 da continuidad a los excelentes resultados del ejercicio anterior. En 2025, los saldos promedios del sistema crecieron un 21,7% cerrando el año con S/ 58,740 millones bajo administración y flujos de nuevos montos valorizados en S/ 10,465 millones. Dentro de este panorama competitivo, BBVA lideró la expansión entre los grandes gestores con un avance de 28%.
“La industria totalizada es una cifra récord en una coyuntura donde hemos tenido la primera y segunda vuelta electoral con periodos de incertidumbre, cambios en las encuestas y la proclamación presidencial. A pesar de esta movida local e internacional, con el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán afectando los precios del petróleo, la industria ha logrado crecer y el año se mantiene en verde”, señala Antonio.
Este comportamiento demuestra que, lejos de reaccionar de forma conservadora mediante retiros masivos o traslados hacia depósitos a plazo, los clientes continúan invirtiendo e impulsando la demanda y oferta del sector.
Inversionistas muestran preferencia por fondos de deuda a corto plazo
En cuanto a la composición del portafolio nacional, los fondos conservadores de deuda de corto plazo se mantienen como los instrumentos más utilizados, concentrando el 51% de la industria. Le siguen los fondos flexibles (17%) y los fondos de fondos (15%), una tipología con aproximadamente 9 años de antigüedad que permite diversificación global y acceso a gestoras internacionales. En conjunto, estas tres categorías agrupan el 85% del patrimonio del sistema.
Los retornos han sido un factor clave para este dinamismo. Los fondos conservadores de deuda rindieron entre 3,63% en dólares y 4,20% en soles durante el último año. Por su parte, las alternativas balanceadas registraron ganancias de entre 20% y 28%, mientras que los fondos accionarios enfocados en Perú alcanzaron extraordinarios rendimientos del 51% en moneda local y 41% en dólares.
El manejo y la rentabilidad de estos instrumentos han sido respaldados por el mercado. BBVA obtuvo cinco de los seis galardones en los Perú Golden Awards, destacando en categorías como Cash Soles y Fondos de Corto y Mediano Plazo (en ambas monedas)
Digitalización y democratización impulsan la base de partícipes
Al cierre de junio de 2026, el sistema alcanzó los 520,000 partícipes, incorporando a cerca de 70,000 nuevos clientes en los últimos doce meses. Pese a este avance, la penetración de la industria sigue siendo baja al compararla con pares de la región como Chile o Colombia, lo que evidencia un alto potencial de inclusión financiera.
La adopción tecnológica ha sido el principal catalizador de esta expansión, con una proporción de uso que favorece a la banca móvil sobre la plataforma web en una relación de tres a uno. En un contexto en el que la mayoría de personas usan smartphones para sus operaciones financieras, BBVA ha venido realizando nuevos desarrollos en beneficio de los clientes.
“Hoy, en menos de un minuto, el cliente puede realizar la contratación, ser perfilado y operar con la total seguridad de su token. Esta madurez de nuestros canales digitales y la facilidad para realizar suscripciones programadas son factores clave para fomentar el ahorro recurrente”, señala Antonio Cevallos.
El perfil del inversionista también está cambiando. La mayor disponibilidad de educación financiera en redes sociales y la sana competencia del sector han atraído a segmentos más jóvenes, quienes comprenden que la recurrencia en sus aportes les otorgará mayor tranquilidad financiera en el futuro. Por su parte, los clientes de alto patrimonio y jurídicos mantienen un uso mixto, apoyándose en plataformas digitales o en el filtro de banqueros especializados.