El Ministerio del Ambiente (Minam) continúa fortaleciendo la articulación con el sector privado para promover una gestión sostenible de los residuos sólidos. De esta manera, la empresa Entel se incorporó a la red de aliados de la campaña nacional «Tapas que Transforman», mediante la implementación de un punto de acopio de tapas plásticas en su sede de San Isidro, reafirmando su compromiso con la economía circular y el cuidado del ambiente.
La actividad fue liderada por la ministra del Ambiente, Nelly Paredes del Castillo, y contó con la participación del gerente central de Regulación, Legal y Relaciones Institucionales de Entel Perú, Nino Boggio, así como de colaboradores de la empresa, quienes realizaron la primera entrega simbólica de tapas plásticas e inauguraron el nuevo punto de acopio. Durante la ceremonia, la ministra destacó que con esta iniciativa de reciclaje se demuestra que el trabajo conjunto entre el Estado, las empresas y la ciudadanía es clave para construir un país más sostenible.
«Con la campaña ‘Tapas que Transforman’ demostramos que las pequeñas acciones pueden generar grandes cambios. Cada tapa plástica reciclada no solo contribuye a proteger el ambiente impulsando la economía circular, sino que también se convierte en un gesto de solidaridad para apoyar a niñas y niños con piel de mariposa. Cuando unimos esfuerzos, cuidamos nuestro planeta y transformamos vidas».
Por su parte, Nino Boggio afirmó que la sostenibilidad cobra mayor valor cuando involucra a las personas y genera beneficios tanto para el ambiente como para la sociedad.
“En Entel, buscamos que la sostenibilidad se traduzca en acciones concretas. Por eso nos sumamos a ‘Tapas que Transforman’, una iniciativa que une el cuidado del ambiente con un propósito social, promoviendo la valorización de residuos y demostrando que el trabajo conjunto entre el sector público y privado puede generar un impacto positivo para el país”.
La campaña impulsa la recolección de tapas elaboradas con plástico de alta densidad, un material que puede tardar hasta 500 años en degradarse si no recibe una adecuada gestión. Una vez valorizadas, estas se transforman en nuevos productos como bancas, mesas, sillas, maceteros, contenedores y juegos infantiles, promoviendo el aprovechamiento de los residuos y reduciendo la contaminación. Además, incorpora un componente solidario que contribuye al apoyo de niñas y niños con piel de mariposa.